viernes. 01.12.2023
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Hablemos de mediación educativa

Paula García Sánchez, criminóloga y mediadora, destaca en este artículo que la mediación educativa debe ser entendida como una
herramienta complementaria al resto del sistema educativo y los valores que el centro promulga.

Hablemos de mediación educativa

Paula García. La mediación es el proceso mediante el cual una tercera persona imparcial y neutral, facilita la comunicación entre las partes en conflictos, con el fin de que lleguen a una solución entre ambas.

Para ello, es importante que el procedimiento se lleve a cabo de manera confidencial y voluntaria.

Estas cuatro características son imprescindibles: imparcialidad, neutralidad, confidencialidad y voluntariedad. Pues garantizan que el procedimiento se realice correctamente. Cabe destacar que cualquiera de las partes puede negarse a seguir la mediación y que no debe haber repercusiones por ello.


Otro punto importante es que no todo caso es mediable, hay líneas rojas donde la mediación ya no es una opción. En el
contexto escolar el acoso sería uno de esos casos.

Entonces, ¿cómo puede ayudar la mediación educativa en los centros escolares? La educación es la base de la prevención, debemos facilitar las herramientas adecuadas para que los jóvenes del futuro sean capaces de afrontar los conflictos a los que se enfrenten mediante el diálogo y no la violencia.

Por eso, es necesario implementar la mediación educativa para darles alternativas.

Para que este método acabe integrándose con éxito es importante que no se imponga, sino que se haga con la participación e involucración de toda la comunidad educativa.

Recordemos que la voluntariedad es uno de los puntos principales de este proceso.

Para ello, el centro debe estar de acuerdo en asumir los cambios que son necesarios para fomentar una cultura que potencie el diálogo y la correcta gestión de las emociones. La participación y cooperación del alumnado y las familias, la comunicación entre toda la comunidad educativa, involucrar a los/as jóvenes para que entiendan y comprendan y no solo sientan que deben obedecer sin ser escuchados.

Potenciar los valores de paz e implementar también herramientas que les ayuden a entender sus emociones en una etapa en que los cambios no solo suceden fuera, sino también por dentro y necesitan encontrarse a sí mismos.

Para conseguir que interioricen ese rechazo a la violencia es necesario forjar un clima social positivo que rechace por completo la violencia.


Habiendo hablado del proceso de mediación y expuesto superficialmente los cambios que debe realizar el centro escolar debemos centrarnos ahora en la mediación educativa.

Esta herramienta de diálogo debe implementarse de forma diferente según las edades con las que se trabaje, hay que adaptarla para que la probabilidad de que el proyecto salga adelante sea mayor.

Por ejemplo, en bachillerato debe formarse a varios/as alumnos/as para que ejerzan la figura de la mediación, reportando en todo momento los casos a la figura del equipo educativo correspondiente, por eso es importante que dicho equipo actúe unido.

Uno de los métodos que suelen usarse para mantener la confidencialidad es instalando en el colegio un buzón donde puedan solicitar el proceso. Una vez recibida la petición, el mediador se pondrá en contacto con ambas partes para saber si están de acuerdo y aceptan la realización de la mediación.

En el segundo paso, obtenido el consentimiento, se les explicará en que consiste la mediación, las normas que deben cumplirse y que en todo momento pueden dejar el proceso si así lo desean.

Luego se llevarán acabo las reuniones necesarias hasta que ambas partes lleguen a un acuerdo, se dé por finalizado sin llegar a una resolución o una de las partes decida no continuar con ello.

El mediador también puede dar por finalizado el proceso si considera que el caso no es mediable. Cuando la solución es arreglada por las propias partes, hay más probabilidades de que los términos se cumplan y ambas partes estén satisfechas.

Además, se les está aportando herramientas que harán que al enfrentarse a los próximos conflictos sepan cómo actuar. Lo que se reflejará a largo plazo en una disminución de la necesidad de acudir a mediación porque sabrán enfrentarse a estas situaciones.