lunes. 28.11.2022
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Opinión

La fuga de Alcatraz

La situación dentro del PP es muy parecida al famoso trhiller, protagonizado por Clint Eastwood, que narraba la historia de la fuga de Frank Morris y los hermanos Anglin de Alcatraz. Aznar sería Eastwood, y Mayor Oreja y Vidal-Quadras, los dos hermanos. Pero en la 'prisión' pepera hay más personas fugadas, entre ellas los exmilitantes Santiago Abascal y Ortega Lara, que han creado una nueva formación política porque no se sienten representados por el actual PP, y la exdirigente del País Vasco, María San Gil, que acusa ahora a sus antiguos compañeros de ser, más o menos, unos guiñapos que están consintiendo que ETA se haga más fuerte. Aznar excusa su presencia en la Convención nacional del PP porque está de viaje en Filipinas, ya que, como todos sabemos, es allí donde se solucionan los problemas de España. Mayor Oreja anuncia que no encabezará la lista de las europeas, tal vez adelantándose a la decisión de su partido de eliminarlo de las mismas, y Vidal-Quadras, con todo el dolor de su corazón, según el mismo ha manifestado, abandona las filas peperas para acompañar a Ortega Lara en su aventura. Y mientras todo esto se cuece en las entrañas del PP, el presidente de Galicia, Nuñez Feijóo, ha declarado en estos días que su partido está en "la UCI y sin constantes vitales". Pero no pasa nada, el PP es un mar en calma en el que todos reman en la misma dirección y las 'fugas' son solo decisiones personales que no tienen ningún fundamento. Y en esto toma la palabra Dolores de Cospedal, más interesada en que le quiten el "de" a su apellido que en poner orden en un 'barco' que hace aguas por varias vías, y cuando habla, sorpresa, lanza una pregunta al aire en plan 'aquí estoy yo porque he venido': ¿Es que mi marido no puede trabajar en nada?. Tu marido, de Cospedal, Ignacio López del Hierro, del que no se si quiere también que le quiten el 'del', es un señor que cobraba 7.000 euros mensuales de un banco, para ir tirando, que está siendo investigado por la fiscalía de Cantabria por delitos de apropiación indebida y falsedad documental. La sede en la calle Génova está agitada, con intrigas palaciegas en las que todos luchan contra todos para ver quién se queda, quién va en las listas, quién va a ser ministro, quién va a ser candidato a la alcaldía y a la presidencia de Madrid y quién se escapa de ser investigado en algún momento por la fiscalía. Hay lista de espera para entrar en los túneles de escape abiertos en sus recios muros y algunos temen que el presidente de FAES, expresidente del Gobierno y consejero o asesor en varias multinacionales, o sea Aznar, se tire al ruedo y rompa a un PP porque no defiende los valores de la 'madre patria' y no aglutina, ni representa, a un sector del partido que son los poseedores de sus esencias más puras. En su Convención, todo serán risas y abrazos, fotos y reclamos publicitarios, en los que una gaviota destacará sobre un fondo azul. Nos dirán que van a bajar los impuestos, que lo del aborto no es para tanto, que han arreglado la prima de riesgo y que son de 'fiar' en Europa. Anunciarán que el próximo año, elecciones a la vista, volverán a crear empleo pero ocultarán que su Tea Party está cocinando más apoyos al capitalismo financiero y más subidas de impuestos a los de siempre para seguir pagando el rescate a los bancos. No les den más vueltas, para los peperos vivimos en un paraíso, pero la realidad demuestra que lo hacemos sin agua y abrasados por el sol. A ellos les da igual, tienen sombrillas, aire acondicionado y un suministro de agua asegurado. Nos disfrazaran la realidad, una vez más, con falsas promesas y espejismos sociales que solo existen en su mundo virtual, y nos aseguraran que en años venideros, con ellos en el poder, las cosechas serán abundantes y para todos. Que no nos engañen de nuevo. Como dijo el recordado Fernando Fernán Gómez, "¡a la mierda!"

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