domingo. 03.03.2024
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¿Qué estamos haciendo mal...? Nos vamos a pique...

¿Qué estamos haciendo mal...? Nos vamos a pique...

Para las Instituciones públicas y, concretamente, para la Diputación han saltado las alarmas en el sector turístico de la provincia de Huelva. Los descensos de las pernoctaciones en la provincia son evidentes, y no solo por que así lo establece la Encuesta de Ocupación Hotelera publicada recientemente por el INE, con una reducción de un 5% del número total de viajeros, aproximadamente unos 4.000, sino por su evidente desocupación fuera de la época estival que últimamente estamos observando. La constante preocupación del sector empresarial por los últimos datos ha hecho que el piloto rojo se encienda.

No sería justo decir que nuestras instituciones no están haciendo un esfuerzo por divulgar nuestras maravillas más allá de nuestras fronteras, pero lo que sí es evidente es que no es suficiente y, bajo mi punto de vista, está mal orientado y, cómo no, mal comercializado. Los economistas siempre hemos dicho a las empresas: ‘’si tienes un buen producto, pero no lo conoce nadie, no te vale de nada, nadie lo comprará’’. Eso es lo que está ocurriendo en nuestra provincia.

¿Es nuestro producto de inferior calidad, menos diversificado que el de otras provincias de nuestros entorno? Por supuesto que no. Entonces, ¿por qué nosotros vamos a la cola? La respuesta es clara: porque no sabemos vender nuestro producto. No es suficiente con una personación institucional en las Ferias, o con visitas a determinados colectivos o países que pueden demandar nuestros servicios vacacionales. El quid de la cuestión está en las técnicas de ventas y en los vendedores. Estoy seguro de que, si la gestión comercial de nuestros servicios turísticos se dejara en manos de profesionales del mundo comercial, esto cambiaría radicalmente. Para que esto ocurra, se debe cambiar la mentalidad del sector público y ceder la gestión comercial al sector privado, pero ¿de qué tienen miedo? Llevamos casi una década realizando lo mismo, y así estamos. Si los resultados demuestran que nos estamos equivocando, cambiemos.

No valen las excusas de la estacionalidad. Eso también sucede en Málaga, Cádiz, Granada… y están por delante de nosotros. Tampoco la poca inversión del Gobierno que destina a Huelva, si esto es cierto, que no lo dudo, ¿qué hacemos? ¿Nos encerramos y vemos cómo nos vamos a pique? No. Es responsabilidad de nuestras autoridades provinciales y locales, del sector privado, sacar esto hacia delante. Tampoco vale pasarle la papeleta y exigirle mayor implicación a la ciudadanía. Esta ya responde sobradamente cuando se les exige arrimar el hombro.

Como siempre, no me gusta criticar sin aportar, lo contrario es lo fácil.

Debemos fijar un objetivo concreto y claramente definido, saber segmentar nuestros clientes y, cómo no, Creatividad al máximo. No sólo tenemos turismo de sol y playa, diversifiquemos nuestros productos y servicios y asignemos esta segmentación a los clientes objetivos. Estudios recientes han determinado que las dos provincias que más han crecido han sido Málaga y Huelva. Explotemos el Turismo Rural que se encuentra en alza. El marco de clientes extranjeros no solo quiere sol y playa, quiere tranquilidad, buen clima y la posibilidad algunos de explotar un pequeño huerto. Otros demandan servicios de Turismo Gastronómico. Establezcamos rutas gastronómicas bañados con nuestros mejores caldos. Turismo Cultural: nuestra cultura es rica en hechos históricos, algunos de los más importantes de Europa. Demos forma al vivir histórico de los Tartesos, al descubrimiento de América, la ruta e influencia de los Templarios, etc. Y qué decir del Turismo de Negocio, acompañado del Turismo de Congreso, aprovechando nuestra renta per cápita más baja que la de nuestros visitantes. Somos la provincia que más exporta de nuestra comunidad autónoma, con un enriquecimiento empresarial diversificado en la agricultura, la pesca…

Toda esta diversificación de turismo necesita empresas de receptivos con un amplio conocimiento en los sectores especializados en el turismo a desarrollar. Por último, hagamos de nuestra tierra la segunda residencia de extranjeros que ven en nuestra forma de vida, nuestro carácter, nuestra gastronomía, nuestro clima, etc., el destino ideal para su segunda residencia y, en muchos casos, el descanso de sus últimos años de vida.

 

Debemos sincerarnos con nosotros mismos. Lo que estamos haciendo no nos saca del pozo. Estamos hundiéndonos cada vez más. Lo que no hagamos nosotros, otros lo harán. Dejemos en manos de especialistas de la venta éste maravilloso producto y exijámosles resultados.

Tenemos una obligación moral y social. Tengamos en cuenta que el Turismo es uno de los sectores económicos más importantes para nuestra provincia. Es uno de los principales motores de creación de empleo. En definitiva, es uno de nuestros yacimientos de oro. ¿Vamos a dejarla caer?

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