sábado. 15.08.2026
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La provincia tardará décadas en recuperarse tras el incendio. Así será la vuelta a la normalidad

El fuego supera ya las 42.000 hectáreas de perímetro y sus consecuencias ambientales y económicas permanecerán mucho después de que se apaguen las llamas
Incendio de Niebla.
Incendio de Niebla.
La provincia tardará décadas en recuperarse tras el incendio. Así será la vuelta a la normalidad

Cuando el incendio de Niebla quede definitivamente extinguido comenzará otra batalla, mucho más lenta: la recuperación del territorio afectado. El perímetro supera ya las 42.000 hectáreas y, aunque no toda esa superficie está necesariamente calcinada, la dimensión del fuego permite hacerse una idea del enorme reto que afrontará la provincia.

La primera recuperación será visible relativamente pronto. Con las lluvias, algunas especies mediterráneas podrán rebrotar en meses y la vegetación herbácea colonizará rápidamente determinadas zonas. Pero que el monte vuelva a ponerse verde no significa que el ecosistema se haya recuperado.

Los árboles necesitarán muchos años para volver a alcanzar un tamaño considerable y, en el caso de los ejemplares adultos o centenarios que hayan muerto, su sustitución requerirá varias décadas. La recuperación de un bosque maduro puede superar ampliamente los 30 o 50 años, dependiendo de las especies y de la intensidad del incendio.

Riotinto y Berrocal, el precedente

Huelva ya conoce las consecuencias de un gran incendio. El fuego de Minas de Riotinto de 2004 afectó a unas 27.800 hectáreas y golpeó especialmente a municipios como Berrocal.

La regeneración natural permitió que miles de hectáreas comenzaran a recuperarse durante los primeros años, pero la restauración forestal continuó durante mucho tiempo. La Junta llegó a ejecutar actuaciones sobre más de 30.000 hectáreas y se instalaron miles de estructuras para combatir la erosión.

Dos décadas después, las consecuencias todavía son visibles. En Berrocal, por ejemplo, la recuperación del alcornocal y de la producción de corcho sigue siendo un proceso lento.

El ejemplo demuestra que un incendio puede durar días, pero sus consecuencias pueden durar generaciones.

La fauna también necesitará tiempo

La vegetación no será la única afectada. Numerosos animales habrán muerto durante el incendio, mientras otros habrán tenido que desplazarse a zonas próximas.

El problema continuará después: sin árboles, matorral y alimento desaparecen también los refugios y espacios de reproducción.

La fauna regresará progresivamente conforme se recupere el hábitat. En Riotinto, años después del incendio, volvieron a detectarse especies como la cigüeña negra, el águila culebrera, el águila calzada, el milano negro o el búho real.

Pero el proceso será largo y dependerá de que el ecosistema pueda reconstruirse.

El peligro llegará también con las lluvias

Otro de los grandes problemas será la erosión del suelo.

Sin vegetación que lo proteja, las lluvias intensas pueden arrastrar tierra y cenizas hacia cauces y zonas bajas, provocando pérdida de suelo, contaminación de aguas, daños en caminos y carreteras y un mayor riesgo de inundaciones y escorrentías.

Por eso, una vez controlado el incendio, comenzarán importantes trabajos de restauración para proteger el terreno más vulnerable.

Consecuencias para la población

Los efectos también serán económicos. La pérdida de monte afecta al corcho, la ganadería, los pastos, la actividad cinegética, la madera y el turismo rural.

Y existe otro riesgo: que el territorio vuelva a arder antes de haberse recuperado.

La recuperación de Niebla será, por tanto, una carrera de décadas. En meses volverán los primeros brotes; en años comenzará a recuperarse la estructura vegetal; y en varias décadas podrán recuperarse buena parte de las características de un bosque maduro.

El incendio terminará algún día. La recuperación de las más de 42.000 hectáreas de perímetro será una tarea para muchos años.