Kamikaze en la A-49: cazado tras cuadruplicar el alcohol y circular a 170 km/h
El hombre circuló varios kilómetros en sentido contrario entre Trigueros y Niebla, con las luces apagadas, y cuadruplicaba la tasa de alcohol además de dar positivo en drogas
Una peligrosa persecución durante la madrugada del sábado puso en riesgo a numerosos conductores en la A-49, después de que un conductor emprendiera la huida de una patrulla de la Policía Local de La Palma del Condado y llegara a circular a más de 170 kilómetros por hora.
Los hechos comenzaron cuando los agentes dieron el alto al vehículo por una infracción de tráfico. El conductor hizo caso omiso y comenzó una huida a gran velocidad, realizando diversas maniobras peligrosas durante la persecución.
La situación alcanzó uno de sus momentos más críticos cuando el vehículo accedió por segunda vez a la A-49 y comenzó a circular durante varios kilómetros en sentido contrario, en el tramo comprendido entre Trigueros y Niebla.
Además, lo hizo con las luces de cruce apagadas, lo que incrementó todavía más el peligro. Varios conductores que circulaban correctamente tuvieron que realizar maniobras evasivas para evitar una posible colisión.
Tras abandonar nuevamente la autovía, el conductor continuó su fuga por diferentes vías interurbanas. La actuación coordinada de dos patrullas de la Policía Local permitió finalmente interceptarlo.
El individuo abandonó entonces el vehículo e intentó continuar la huida a pie, aunque fue alcanzado, reducido y detenido por los agentes.
Cuadruplicaba la tasa de alcohol y dio positivo en drogas
Posteriormente, efectivos de la Guardia Civil se desplazaron hasta el lugar y realizaron las correspondientes pruebas de alcohol y drogas.
El conductor cuadruplicaba la tasa de alcohol en aire espirado y además obtuvo un resultado positivo en sustancias estupefacientes.
El detenido fue puesto a disposición de la Guardia Civil para su posterior puesta a disposición judicial.
La rápida intervención y coordinación entre los cuerpos policiales permitió poner fin a una situación de extrema peligrosidad que, dadas las circunstancias, podría haber terminado con consecuencias mucho más graves para el resto de usuarios de la A-49.
Los hechos podrían ser constitutivos de delitos contra la seguridad vial, entre ellos conducción temeraria y conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas.