Más de 650 efectivos aprovechan un cambio de viento para intentar frenar el incendio de Niebla
Antonio Sanz confirma que el operativo afronta una jornada clave tras lograr cerrar el frente oeste durante la noche, aunque advierte de que el incendio seguirá activo durante varios días y mantiene a 681 personas alejadas de sus hogares.
El incendio forestal de Niebla afronta este martes una de sus jornadas más decisivas desde que comenzó la emergencia. El operativo de extinción, integrado por 652 efectivos y 225 medios, tratará de aprovechar un cambio en la dirección del viento que podría favorecer por primera vez las labores de control sobre los principales frentes del fuego.
Así lo ha explicado el vicepresidente primero y consejero de la Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, antes de la reunión diaria de coordinación celebrada en el Puesto de Mando Avanzado, donde ha reconocido el esfuerzo de los profesionales que llevan días luchando contra uno de los incendios más complejos registrados en Andalucía.
Sanz ha destacado que el principal logro de la pasada noche ha sido cerrar el frente oeste, que amenazaba con abrir una nueva vía de propagación hacia esa zona. "Ha sido un gran éxito del trabajo nocturno", ha señalado, destacando que esa actuación permitirá concentrar ahora los esfuerzos en el sector norte del incendio.
La estrategia para este martes pasa por aprovechar un viento de componente este, una situación meteorológica distinta a la registrada en días anteriores y que, según el consejero, podría ayudar a contener el avance del fuego hacia la zona de Pata del Caballo y reducir también el riesgo de propagación hacia la provincia de Sevilla.
No obstante, Antonio Sanz ha pedido prudencia y ha insistido en que el incendio "todavía tiene por delante varios días de trabajo". Aunque durante la noche se ha conseguido estrechar la zona activa del incendio y reducir parte de la energía con la que avanzan las llamas, aún quedan numerosos kilómetros de perímetro por consolidar para evitar posibles reactivaciones.
Durante la madrugada se han ejecutado quemas de ensanche, trabajos con maquinaria pesada y ataques directos sobre puntos calientes en los sectores oeste, norte, este y sureste. Para la jornada de hoy, los esfuerzos se concentrarán especialmente en el norte, entre Marigenta y Berrocal, mediante fuego técnico, maquinaria pesada y medios terrestres, mientras que en el este se continuará trabajando para cerrar definitivamente ese sector.
El dispositivo cuenta ya con 14 bulldóceres, además de un importante despliegue de medios aéreos y terrestres que seguirán actuando de forma coordinada durante toda la jornada.
En cuanto a la población afectada, 681 personas permanecen en situación de alejamiento preventivo, una cifra superior a la de jornadas anteriores tras las evacuaciones realizadas en nuevas pedanías. De ellas, 61 continúan alojadas en recursos habilitados en Valverde del Camino, Zalamea la Real y El Castillo de las Guardas.
El consejero ha reiterado que la prohibición de regresar a las viviendas evacuadas "no es una recomendación, sino una instrucción de obligado cumplimiento", recordando que el riesgo continúa siendo muy elevado.
Además, permanecen cortadas numerosas carreteras de las provincias de Huelva y Sevilla para garantizar la seguridad y facilitar el trabajo de los servicios de emergencia.
Antonio Sanz ha querido finalizar su comparecencia agradeciendo el esfuerzo de todos los profesionales implicados en la emergencia, desde el Plan Infoca, la UME, Guardia Civil y bomberos hasta Protección Civil, Cruz Roja, agentes de Medio Ambiente y el resto de administraciones. También ha reconocido la colaboración de los alcaldes de los municipios afectados y la comprensión mostrada por los vecinos desalojados.
El vicepresidente ha recordado que este incendio ha permanecido durante días fuera de capacidad de extinción, una situación que, según explicó, no responde a la falta de medios sino a la enorme potencia calorífica del fuego y al comportamiento extremo de las llamas, que impedían actuar con seguridad tanto a los equipos terrestres como a los medios aéreos. Ahora, con el cambio de las condiciones meteorológicas, el operativo espera disponer de una oportunidad para seguir ganando terreno al incendio, aunque sin perder de vista que la emergencia continúa siendo de máxima complejidad.