312 guardias civiles refuerzan la seguridad ante el incendio de Niebla

El dispositivo ha permitido evacuar de forma preventiva a 672 personas y mantiene controles de acceso en las zonas afectadas mientras el SEPRONA investiga el origen del fuego

 

La Guardia Civil ha intensificado el dispositivo de seguridad desplegado con motivo del incendio forestal declarado el pasado 6 de agosto en el término municipal de Niebla, con la incorporación de agentes procedentes también de la provincia de Sevilla.

Desde el inicio de la emergencia se han movilizado 312 agentes pertenecientes a distintas unidades de la Guardia Civil, que trabajan para garantizar la seguridad de la población, facilitar las labores de extinción y controlar los accesos a las zonas afectadas.

El dispositivo está integrado por efectivos de Seguridad Ciudadana, del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), del Subsector de Tráfico, de la Central Operativa de Servicios (COS) y del Puesto de Mando Avanzado.

Entre sus principales cometidos se encuentran la vigilancia de las zonas afectadas, la regulación del tráfico, el establecimiento de controles de acceso y el apoyo a los servicios de emergencia durante las evacuaciones y desalojos preventivos.

672 personas evacuadas

La evolución del incendio y el riesgo existente en determinados puntos han obligado a evacuar de manera preventiva a 672 personas de las zonas consideradas de mayor riesgo.

Los agentes han participado en la coordinación y acompañamiento de estas evacuaciones junto al resto de organismos de emergencia, además de mantener posteriormente la vigilancia de las zonas desalojadas para impedir el acceso de personas no autorizadas.

La Guardia Civil ha establecido controles en las vías afectadas para garantizar la seguridad y facilitar al mismo tiempo el tránsito de los vehículos y medios que participan en las labores de extinción.

El SEPRONA investiga el origen del incendio

Paralelamente al dispositivo de seguridad, especialistas del SEPRONA trabajan en la investigación para determinar el origen y las causas del incendio.

Los agentes están recopilando indicios e información que puedan resultar relevantes para esclarecer las circunstancias en las que se inició el fuego y, en su caso, determinar las responsabilidades que pudieran derivarse.

Estas actuaciones se desarrollan mientras continúa la emergencia y son independientes de las labores de extinción y protección de la población.

Un dispositivo que permanece activo

La Guardia Civil mantiene desplegado el dispositivo y adapta sus efectivos y actuaciones a la evolución del incendio, que continúa presentando un comportamiento imprevisible.

La coordinación entre los distintos organismos que participan en la emergencia se realiza también desde el Puesto de Mando Avanzado, desde donde se analiza la situación y se adoptan las decisiones necesarias para responder ante posibles cambios en el comportamiento de las llamas.

La Guardia Civil recuerda a la ciudadanía la importancia de seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia, evitar desplazamientos innecesarios hacia las zonas afectadas y no acceder a caminos o áreas que hayan sido restringidos por motivos de seguridad.

El objetivo es doble: proteger a la población y garantizar que los medios de emergencia puedan desarrollar las labores de extinción sin obstáculos ni riesgos añadidos.