El verano que pone a prueba a Huelva
La llegada de las altas temperaturas incrementa la posibilidad de sufrir golpes de calor, especialmente entre personas mayores, niños y trabajadores expuestos al sol durante largas jornadas. A ello se suma el riesgo creciente de incendios forestales en una provincia donde la superficie arbolada y de matorral ocupa miles de hectáreas.
Las carreteras también viven sus meses más intensos. Miles de desplazamientos diarios hacia las playas provocan retenciones, aumentan la circulación y elevan el riesgo de accidentes de tráfico.
Otro de los focos de preocupación se encuentra en el agua. Cada verano se registran rescates y situaciones de peligro en playas, piscinas, ríos y embalses. Los expertos recuerdan que muchos accidentes están relacionados con excesos de confianza, despistes o imprudencias que pueden evitarse con medidas básicas de prevención.
A todo ello se añaden fenómenos cada vez más frecuentes como las olas de calor, noches tropicales y episodios meteorológicos extremos asociados al cambio climático.
Por delante quedan más de dos meses de altas temperaturas y máxima afluencia turística. Un periodo en el que disfrutar del verano y minimizar los riesgos dependerá, en gran medida, de la prevención, la prudencia y la responsabilidad colectiva.