Sanlúcar de Guadiana sigue en máxima vigilancia por el Guadiana ante la incertidumbre de nuevos desembalses
El nivel del agua continúa cubriendo zonas próximas al Pantalán y crece la inquietud vecinal ante un posible desembalse del pantano del Andévalo
El municipio de Sanlúcar de Guadiana continúa en situación de vigilancia preventiva por la evolución del río Guadiana, que mantiene todavía anegadas amplias zonas cercanas al Pantalán, a pesar de que en las últimas horas no se están registrando precipitaciones en la zona. La atención municipal y vecinal sigue centrada en los desembalses aguas arriba, ya que el caudal depende en gran medida de la gestión de los pantanos.
Desde el Ayuntamiento se insiste en que, aunque el episodio de lluvias ha remitido, no se puede dar la situación por cerrada. El agua sigue cubriendo parte de las zonas más bajas del entorno del río y la principal preocupación de los vecinos es que comience a desembalsar el pantano del Andévalo, lo que podría provocar un nuevo repunte del nivel del Guadiana y agravar la situación en el casco urbano.
El Consistorio mantiene activo un dispositivo de seguimiento y ha reiterado el llamamiento a la máxima precaución, especialmente a las personas que viven en las inmediaciones del cauce. Se pide comunicar de inmediato cualquier incidencia y se recuerda que el Ayuntamiento tiene habilitados locales municipales para el almacenamiento de enseres, además de contar con la colaboración de alojamientos del municipio para acoger a posibles afectados si fuese necesario.
La preocupación sigue muy presente en la localidad tras los incidentes con embarcaciones registrados en las últimas horas, provocados por el fuerte caudal y las corrientes del río. Estos episodios han reforzado la vigilancia en el tramo fronterizo del Guadiana, donde se mantiene la coordinación entre administraciones y servicios de emergencia, con apoyo de la Unidad Militar de Emergencias.
En el contexto provincial, también se mantiene la atención en San Juan del Puerto, donde la preocupación se centra en la crecida del río Tinto. Aunque desde el Ayuntamiento subrayan que la situación está controlada, el nivel del río continúa elevado y se mantienen medidas preventivas en zonas sensibles como el entorno del apeadero. Operarios municipales siguen trabajando en la colocación de rasillones y la retirada de vehículos en áreas expuestas.
Ambos municipios permanecen en vigilancia constante, con dispositivos activos y coordinación permanente, mientras las autoridades insisten en que la ausencia de lluvia no elimina el riesgo y piden a la ciudadanía que evite las zonas próximas a los ríos y siga únicamente la información procedente de fuentes oficiales.