Entre ruinas y esperanza: los bomberos de Huelva no dejan de buscar supervivientes en Venezuela
El equipo de rescate desarrolla su labor en la zona de Playa Grande, en el estado de La Guaira, uno de los puntos más castigados por el seísmo. Durante la primera jornada de intervención han llevado a cabo cinco búsquedas con equipos caninos especializados y han realizado inspecciones técnicas en varios edificios afectados.
Según ha informado la ONG Bomberos para el Mundo, durante esas actuaciones se han detectado indicios compatibles con la posible presencia de personas con vida bajo los escombros. Esta información ha sido trasladada inmediatamente a las autoridades venezolanas para continuar las operaciones de rescate.
La situación sobre el terreno es extremadamente complicada. Las comunicaciones continúan prácticamente colapsadas, con graves problemas de cobertura e internet que dificultan el contacto con el exterior y la coordinación de los trabajos. A ello se suma un paisaje marcado por edificios derruidos, infraestructuras dañadas y barrios completamente devastados por la fuerza del terremoto.
Las condiciones de trabajo también son muy duras para los equipos internacionales desplazados hasta la zona. La escasez de suministros obliga a racionar los recursos disponibles y, según ha podido conocer este periódico, los rescatistas reciben únicamente agua y una comida al día debido a la falta de alimentos.
Pese a estas dificultades, los equipos de emergencia mantienen intacto su compromiso. Las largas jornadas de trabajo entre los escombros se suceden sin descanso con un único objetivo: encontrar supervivientes y colaborar con las autoridades locales en una emergencia que mantiene al país en una situación límite.
Entre los integrantes del dispositivo español se encuentran varios bomberos del Consorcio Provincial de Huelva, que participan como voluntarios en esta misión humanitaria internacional, poniendo su experiencia al servicio de una población golpeada por una de las mayores tragedias vividas en los últimos años.