El calor también pasa factura
La ola de calor dispara el uso de aires acondicionados y ventiladores en los hogares onubenses. Analizamos cuánto cuesta mantenerlos encendidos y qué alternativas existen para refrescar la vivienda sin que se dispare el recibo de la luz.
La intensa ola de calor que afecta estos días a la provincia de Huelva, con temperaturas que superan los 40 grados en numerosos municipios, está obligando a miles de familias a buscar la mejor forma de combatir las altas temperaturas. Sin embargo, mantener la casa fresca tiene un coste que puede notarse a final de mes, especialmente si se recurre al aire acondicionado durante varias horas al día.
El sistema más eficaz sigue siendo el aire acondicionado tipo split, aunque también es el que más electricidad consume. Su gasto oscila entre 0,7 y 1,3 kWh por hora, lo que se traduce en un coste aproximado de 14 a 26 céntimos por cada hora de funcionamiento, tomando como referencia un precio medio de la electricidad de 0,20 euros por kWh.
Esto significa que mantener el aparato encendido durante una noche de ocho horas puede costar entre 1,10 y 2,10 euros, mientras que hacerlo diariamente durante un mes supondría un desembolso aproximado de 33 a 63 euros.
Muy diferente es el caso del ventilador de techo, cuyo consumo se sitúa entre 15 y 60 vatios, con un coste de apenas 0,3 a 1,2 céntimos por hora. Utilizarlo durante ocho horas apenas supone entre 5 y 10 céntimos, por lo que una noche de aire acondicionado puede llegar a costar hasta dos euros más que una noche con ventilador de techo. A final de mes, la diferencia puede situarse entre 30 y 60 euros.
Otra alternativa muy utilizada es el ventilador de pie, cuyo consumo ronda los 40-70 vatios, con un coste de entre 0,8 y 1,4 céntimos por hora. Aunque no enfría el aire, reduce la sensación térmica y se convierte en una de las opciones más económicas para sobrellevar el calor.
En cuanto al aire acondicionado portátil, resulta una solución práctica para viviendas donde no puede instalarse un equipo fijo, aunque su eficiencia suele ser inferior. Su consumo oscila entre 1 y 1,3 kWh por hora, con un coste aproximado de 20 a 26 céntimos por hora, similar e incluso superior al de algunos equipos split.
Trucos para reducir el calor sin gastar más
Además de elegir el sistema adecuado, existen pequeñas acciones que pueden marcar una gran diferencia en la temperatura del hogar.
Los especialistas recomiendan cerrar persianas y cortinas durante las horas de mayor insolación, una medida capaz de reducir varios grados la temperatura interior. También aconsejan ventilar únicamente a primera hora de la mañana o durante la madrugada, cuando el aire exterior es más fresco, y crear corrientes cruzadas abriendo ventanas opuestas.
Igualmente resulta recomendable apagar los aparatos electrónicos que no se estén utilizando, ya que televisores, ordenadores o consolas generan calor de forma constante.
Entre los trucos menos conocidos destacan colocar una toalla húmeda o una botella de agua congelada delante del ventilador, lo que incrementa la sensación de frescor por evaporación, además de utilizar ropa ligera, ducharse con agua templada y evitar el uso del horno en las horas centrales del día.
¿Qué opción compensa más?
Si el objetivo es ahorrar en la factura eléctrica, el ventilador de techo y el ventilador convencional son claramente las opciones más económicas. Sin embargo, cuando las temperaturas alcanzan niveles extremos, el aire acondicionado continúa siendo el único sistema capaz de reducir realmente la temperatura de una habitación.
Los expertos coinciden en que la mejor fórmula pasa por combinar ambos sistemas, utilizando el ventilador junto al aire acondicionado para poder subir el termostato hasta 24-26 grados sin perder confort. De este modo es posible reducir de forma significativa el consumo eléctrico y aliviar el impacto de una ola de calor que, este verano, también se deja sentir en el bolsillo.