La Venida del Rocío reúne a 1,4 millones de personas
La cifra convierte el traslado de la Virgen desde El Rocío hasta Almonte en una de las mayores concentraciones de carácter religioso registradas en España, según la estimación realizada por el Ayuntamiento de Almonte.
La Virgen del Rocío ya se encuentra en Almonte después de completar el pasado 20 de agosto el tradicional traslado desde la aldea hasta el municipio, siete años después de su última Venida. Una jornada histórica que, según los datos facilitados por el Ayuntamiento, congregó a más de 1,4 millones de personas a lo largo del recorrido.
La cifra, que el Consistorio sitúa como la mayor peregrinación de este tipo celebrada hasta ahora en España, da una idea de la dimensión alcanzada por una cita que volvió a convertir el Camino de los Llanos y las calles de Almonte en una auténtica marea humana.
El alcalde de Almonte, Francisco Bella, ha destacado el esfuerzo realizado durante meses para preparar un acontecimiento de estas dimensiones y ha agradecido la labor de trabajadores municipales, empresas colaboradoras, voluntarios, cuerpos de seguridad y todas las administraciones y entidades implicadas en el dispositivo.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención ha sido el despliegue realizado para acondicionar y embellecer el municipio y el recorrido. Según el Ayuntamiento, se instalaron más de 7.000 metros de guirnaldas decorativas y alrededor de 25.000 bombillas, además de utilizarse más de 2.500 manojos de romero y más de 3.000 hojas de palmera para la ornamentación.
Entre los elementos más destacados se encuentra el gran arco instalado en la Plaza Virgen del Rocío, que se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de esta Venida.
Más de 100.000 botellas de agua
La enorme afluencia de peregrinos obligó también a reforzar los servicios destinados a garantizar su bienestar. Durante el recorrido se instalaron redes de grifos con agua potable en dos puntos estratégicos, mientras que en Almonte se habilitaron fuentes para facilitar el llenado de recipientes.
Además, se repartieron más de 100.000 botellas de agua entre los peregrinos, dentro de un dispositivo que también buscaba reducir el impacto ambiental de la concentración.
La limpieza fue otro de los grandes retos. Durante los días 19 y 20 de agosto se recogieron alrededor de 200.000 kilos de residuos entre el camino y el núcleo urbano de Almonte. Más de 16 operarios trabajaron de forma intensiva en las calles, apoyados por camiones destinados al baldeo y otros medios municipales.
Más de 300 servicios policiales
La seguridad se convirtió en otro de los pilares del dispositivo. Más de 70 voluntarios de Protección Civil prestaron servicio de manera ininterrumpida durante 24 horas los días 19 y 20 de agosto, mientras que el despliegue policial superó los 300 servicios.
La Policía Local de Almonte se encargó, entre otras funciones, de la regulación del tráfico, el control de accesos, los cortes de calles y la seguridad en el recorrido de la Virgen.
El dispositivo de movilidad permitió además atender la llegada de cientos de miles de personas. Los aparcamientos habilitados registraron una ocupación cercana al 90%, alcanzando prácticamente el 100% en las zonas más céntricas.
En cuanto al transporte público, fueron movilizados 419 autobuses para responder a la demanda generada durante el traslado.
Una Venida sin incidentes graves
El Ayuntamiento destaca que, pese a la extraordinaria concentración de personas, la Venida se desarrolló con normalidad y sin incidentes de gravedad.
El alcalde ha puesto en valor el trabajo realizado por todos los profesionales y voluntarios que participaron en el dispositivo y ha agradecido especialmente la colaboración de los vecinos, así como de las empresas y entidades implicadas.
La Venida de 2026 queda así marcada por una cifra histórica: más de 1,4 millones de personas, según la estimación municipal, acompañaron a la Virgen del Rocío en su regreso a Almonte. Una multitud que volvió a poner de manifiesto la dimensión social, cultural y religiosa de una tradición que se repite cada siete años.