Los rosarios de la Venida llenan de fe las calles de Almonte
El Simpecado recorre cada tarde distintos barrios del municipio, reuniendo a vecinos y rocieros en una de las tradiciones más íntimas previas al traslado de la Patrona.
Almonte vive con intensidad los días previos a la Venida de la Virgen del Rocío. Los tradicionales rosarios preparatorios han alcanzado este lunes su ecuador, convirtiéndose en una de las expresiones de fe más emotivas de las semanas que preceden al traslado de la Patrona, previsto para el próximo 19 de agosto.
Cada tarde, el Simpecado de la Hermandad Matriz recorre diferentes calles del municipio en un itinerario distinto, acercando el rezo del Rosario a numerosos barrios y dejando imágenes cargadas de emoción. Vecinos que esperan a las puertas de sus casas, pequeños altares improvisados, balcones engalanados con imágenes de la Virgen y el canto compartido de la Salve forman parte de unas estampas que reflejan la profunda devoción del pueblo almonteño.
Los nueve rosarios organizados este año permiten que el Simpecado visite buena parte del municipio, acompañado por la Escuela de Tamborileros de la Hermandad Matriz, cuyos sones anuncian cada jornada el inicio del recorrido.
Uno de los momentos más significativos se produce cuando la comitiva se detiene ante personas mayores o frente a los altares que los propios vecinos preparan en sus calles para rendir homenaje a la Virgen del Rocío.
El presidente de la Hermandad Matriz, Santiago Padilla, ha destacado el valor que tienen estos rosarios para muchos almonteños, ya que permiten que el Simpecado llegue hasta zonas alejadas de los recorridos habituales de los grandes cultos y reúna a personas de todas las edades en torno a una misma devoción.
Al mismo tiempo, Almonte continúa transformándose para recibir a su Patrona. Las calles comienzan a adornarse con flores de papel, romero, arcos y otros elementos tradicionales que formarán parte del recorrido de la Virgen durante su llegada al municipio.
Recorrido por las capillas
Una de las novedades de esta edición es que los rosarios están haciendo parada en diferentes enclaves de devoción de Almonte. Tras visitar la ermita del Cristo, el Simpecado llegó este domingo hasta la capilla de Nuestro Padre Jesús Cautivo, en el Barrio Obrero, donde numerosos vecinos aguardaban su llegada.
Desde este templo partirá este lunes la quinta jornada del Rosario, mientras que el martes el recorrido conducirá al Simpecado hasta la capilla de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, continuando así su paso por distintos barrios del municipio.
A la participación de los almonteños se suman también numerosos rocieros procedentes de otros puntos de Andalucía y de España que estos días permanecen en la aldea de El Rocío y se desplazan cada noche hasta Almonte para compartir con el pueblo estos actos preparatorios.
Los rosarios, dirigidos por el párroco de Almonte y rector del Santuario, Francisco Miguel Valencia Bando, concluirán el próximo 14 de agosto, apenas cinco días antes de que la Virgen del Rocío abandone su Santuario para emprender un nuevo traslado hasta Almonte, uno de los acontecimientos religiosos y populares más esperados por el municipio.