Cinco minutos de ruta separan a un alumno con TEA del centro que recomiendan los especialistas

Adersa 1 de Fuenteheridos.
La familia denuncia que Educación rechaza modificar la ruta del transporte escolar pese a los informes favorables de psicólogos, orientadores y docentes

La familia de Abel Brioso García, un menor de Valdelarco diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), ha puesto en marcha una recogida de firmas para solicitar a la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo de la Junta de Andalucía en Huelva que reconsidere su escolarización y permita que curse 1.º de ESO en el CPR ADERSA I, en su sede de Fuenteheridos.

Según expone la madre del menor, Gloria García, la petición está respaldada por informes del psicólogo, del Equipo de Orientación Educativa, de sus tutores y del equipo directivo del centro, que coinciden en señalar que el colegio de Fuenteheridos es el entorno más adecuado para atender las necesidades educativas y emocionales del alumno.

La familia explica que Valdelarco no dispone de oferta de Educación Secundaria Obligatoria, por lo que los estudiantes deben desplazarse a otro municipio para continuar sus estudios. En el caso de Abel, defienden que el centro de Fuenteheridos, con alrededor de 30 alumnos en la etapa de Secundaria y donde ya conoce a compañeros y monitores, favorecería su adaptación frente al IES San Blas de Aracena, un instituto mucho más grande y desconocido para él.

"En Fuenteheridos conoce a los monitores. Sería el entorno ideal", asegura Gloria García, quien lamenta que, después de casi un año de gestiones, reuniones y entrega de documentación, la respuesta de la Administración haya sido negativa.

La madre del menor afirma que presentó un escrito solicitando la revisión del expediente, pero denuncia que la confirmación de la negativa no le fue comunicada oficialmente. "He hecho un escrito a la Delegación, pero me han confirmado la negativa con un WhatsApp. Intentamos que nos den una comunicación oficial", señala.

Según la familia, la Delegación Territorial justifica su decisión en la imposibilidad de modificar la ruta del transporte escolar, al existir contratos ya establecidos con la Agencia Pública Andaluza de Educación. Sin embargo, consideran que el cambio supondría únicamente un desvío de unos cinco minutos, ya que Fuenteheridos se encuentra entre Valdelarco y Aracena.

En el escrito remitido a la Delegación, la familia sostiene que una dificultad organizativa no debería prevalecer sobre el interés superior del menor ni sobre las recomendaciones de los profesionales que conocen su situación. Asimismo, recuerda que la legislación educativa, la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconocen el derecho a una educación inclusiva y a la adopción de los ajustes razonables necesarios para garantizarla.

Mientras esperan una resolución oficial, la familia ha iniciado una campaña de recogida de firmas con la que pretende sensibilizar a la ciudadanía y pedir a la Junta de Andalucía que busque una solución que permita modificar la ruta escolar.

"Ahora recogemos firmas para que el autobús se desvíe unos cinco minutos y mi hijo pueda estudiar en el entorno ideal para él", concluye Gloria García.