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Huelva pasa en solo una década de registrar 10 suicidios al año a 41

Huelva pasa en solo una década de registrar 10 suicidios al año a 41

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El impacto de la pandemia en la salud mental de los onubenses comienza a engordar las estadísticas oficiales a pesar de que sus secuelas ya eran observables y ha sido objeto de alerta continua entre los profesionales durante el pasado año.

Hace un par de semanas, en solo 24 horas se han producido en la provincia de Huelva dos nuevos casos de muertes por suicidio. El lunes 27 de septiembre un hombre decidió quitarse la vida lanzándose al vacío desde el puente del Parque Alonso Sánchez de la capital. Un episodio que fue registrado y ampliamente difundido por varios testigos a través de las principales redes sociales y que mantiene conmocionada a la ciudadanía onubense. Un día más tarde, un joven en San Juan del Puerto se ahorcó en las inmediaciones de su domicilio sin que los servicios de Emergencias pudieran hacer nada más que certificar su fallecimiento.

Ambos episodios son solo la punta del iceberg de un problema mucho más complejo que tiene que ver, según apuntan desde la Fundación para la Prevención del Suicidio (FSME), con una deficiente gestión de los escasos recursos destinados a la salud mental pública y en ningún caso pueden considerarse como hechos aislados.

En total el pasado año se produjeron en Huelva hasta 41 suicidios, según el Instituto de Medicina Legal, lo que coloca a la provincia como uno de los puntos negros en cuanto a porcentaje de muertes suicidas.

Sirva como referencia de que el problema va a más que 2017 terminó con 29 fallecidos por suicidios y lesiones autoinfligidas. Doce suicidios más en 4 años. Y si nos remontamos a 2010, según las cifras que recoge el Instituto Nacional de Estadística (INE), el dato es más alarmante, con 13 suicidios registrados. En una década hemos pasado en Huelva de 13 suicidios en un año a 41. Y el dato no ha provocado la reacción de las autoridades.

El colectivo más afectado por la conducta suicida es el de los jóvenes de entre 15 y 29 años. El ahorcamiento y arrojarse al vacío son actitudes presentes en los varones y la ingesta de barbitúricos en las mujeres.

 

 

En pleno mes de la conciencia sobre el suicidio, los expertos advierten de que el aumento de la ideación suicida [presencia de deseos de muerte y de pensamientos persistentes de querer matarse] era “previsible” y “esperable” incluso desde las primeras semanas del confinamiento. Lo que no cabe es aludir a la sorpresa y considerarlos como casos aislados puesto que el aumento de las patologías mentales, relacionadas fundamentalmente con la ansiedad, la depresión y el consumo de alcohol, si eran ya una realidad a la que no se estaba prestando suficiente atención, según explica Andoni Ansoan, presidente de FSME.

Según se desprende de los últimos presupuestos generales del Estado, España sólo destina un 5 % de sus recursos económicos a salud mental.

En Andalucía se mantiene una ratio de psicólogos públicos por población de apenas 1 por cada 100.000 habitantes, lo que condena a la población onubense a sufrir listas de espera de más de un año de duración o acudir a un psicólogo privado que en la mayoría de los casos no pueden pagar. “Esta dimensión no está cubierta porque no existe suficiente conciencia sobre los problemas de salud mental que padecemos las personas”, explica Ansoan. “Está muy bien que en España se hayan puesto respiradores en las UCI pero los servicios de salud mental no se han reforzado”.

La precariedad detrás de la depresión 

Además de la pandemia, la crisis económica y la precariedad laboral están directamente relacionadas con el aumento en el número de suicidios. “Se trata de consecuencias nefastas para la conducta suicida”, explica Ansoan. “Sabemos que existe una relación directa entre crisis económica y suicidio, concretamente entre tasa de desempleo y suicidio, de manera que el aumento de un 1% en el aumento del desempleo conlleva un aumento del 0,80% en las tasas de suicidio. Solo en EEUU se han calculado ya más de 9.100 muertes por suicidio durante la próxima crisis económica”.