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Francisco Navarro Lara: “El proyecto es transformar Huelva mediante la cultura”

Francisco Navarro Lara: “El proyecto es transformar Huelva mediante la cultura”

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Doctorado en Dirección de Orquesta, director de la Banda Municipal de Música de Huelva y responsable de la escuela de música a través de Internet que lleva su nombre -Escuela del Maestro Navarro Lara-, este cordobés que se siente de Huelva ha situado a la capital onubense en el epicentro de la música clásica con la I Cumbre Mundial de Directores de Orquesta, que ha reunido a 150 directores de 40 países durante tres días -del 9 al 11 de agosto-. Recibe a diariodehuelva.es en el conservatorio en medio de una agenda frenética de charlas, encuentros y master class. 

-Pregunta: ¿Cómo está yendo esta I Cumbre Mundial de Directores de Orquesta?

-Respuesta: Ésta es la primera cumbre de directores de orquesta que se realiza internacionalmente y todos nos hemos llevado una grata sorpresa porque ha habido una recepción masiva, contamos con más de 150 directores de 40 países de sitios como Australia, el Congo Belga, EEUU, prácticamente de toda Europa e incluso Corea. Ha sido un éxito de convocatoria muy importante y gracias a que hemos congregado a toda esta cantidad de directores, que son los más representativos de sus países -directores de las orquestas nacionales o de grandes instituciones musicales- hemos convenido en que es como una cumbre mundial de jefes de Estado pero en directores de orquesta y esto sitúa Huelva en este momento como epicentro internacional.

-P: ¿Cómo se consigue concentrar en Huelva a directores de todas partes del mundo?

-R: Ya somos conscientes del cambio que ha dado el mundo gracias a Internet. Ahora cualquier cosa que se haga en cualquier parte del mundo se puede estar compartiendo en tiempo real en otro lugar. Hay una cercanía inmediata que posibilitan las nuevas tecnologías. En el año 2006 fundamos en Huelva una escuela que se desarrolla virtualmente, tiene una plataforma por Internet donde los alumnos acceden, van descargándose el material de estudio y los vídeos tutoriales y después tenemos unos encuentros presenciales que hacemos en Huelva siempre en agosto. Esto que hace 15 años hubiera sido imposible, gracias a Internet tenemos una comunicación fluida, directa y diaria que posibilita que cualquier iniciativa encuentre un respaldo. Ha revolucionado la educación convencional y estamos en una nueva era donde hay dos opciones: o seguir anclados en esquemas y paradigmas del pasado, que ya no proceden, el esquema de escuela del siglo XIX hasta ahora prácticamente no ha cambiado nada. Si vemos una foto de un colegio de final del XIX sería igual que hoy. Pero la tecnología lo ha cambiado todo y ahora hay nuevos formatos y gracias a ello hemos podido hacer esto que era un sueño y que se ha hecho realidad.

-P: Está utilizando usted lo mejor de la tecnología para acercar la música y a los músicos.

-R: Se da la circunstancia de que Huelva, siendo una ciudad pequeña, tiene las mismas herramientas que puede tener cualquier gran capital del mundo para hacer lo que quiera. También a nivel de empresa, la tecnología que utiliza Coca Cola puede ser la misma que la que emplea un zapatero que tiene un pequeño despacho en la calle Concepción. Las herramientas que tenemos para competir hoy día la puede tener una multinacional o un pequeño negocio, o la puede tener una gran ciudad como Nueva York o una pequeña como Huelva. La diferencia es cómo estamos utilizando esa herramienta y si la sabes utilizar eficientemente podemos hacer que en una ciudad como Huelva, que antes no tenía posibilidad de competir con las grandes ciudades, se puedan convocar eventos de esta magnitud. Lo que cambia es el talento o la imaginación a la hora de utilizar esas herramientas.

“Cuando una persona sabe que su vida está pendiente de un hilo en cada momento, como en la guerra de Siria, la única forma de mantenerse cuerdo es intentar llevar una vida lo más normal y ordinaria posible”

-P: El lema bajo el que se ha convocado esta primera cumbre es la música como herramienta para hacer un mundo mejor, para lograr más paz, de hecho ha estado el maestro sirio Missak Baghboudarian contando su experiencia de la guerra y cómo la gente le pedía música.

-R: Aquí estamos aprendiendo todos mucho. No es solamente una cumbre académica o técnica sino que la parte humana es muy importante. La presencia de Missak Baghboudarian, que es el director titular de la Orquesta Nacional de Siria, está sirviendo de gran inspiración para todos nosotros porque nos ha revelado algo que en nuestra sociedad nosotros no podemos sentir. Siria lleva siete años de guerra, con continuos bombardeos, es una situación límite a cada segundo. Esa situación planteaba si continuar con la actividad de la orquesta, qué sentido tenía seguir en plena guerra y el maestro contaba que la decisión no la tomaron ellos, sino que fue la propia gente la que le pidió que continuaran con la labor para tener cierta normalidad dentro del caos. Cuando una persona sabe que su vida está pendiente de un hilo en cada momento, la única forma de mantenerse cuerdo es intentar llevar una vida lo más normal y ordinaria posible. Comentaba una anécdota en un campo de refugiados, una de las cosas que está haciendo la orquesta es llevar niños a conciertos y comentaba el maestro que hubo una obra en la que se tocaban dos o tres golpes de bombo y los niños se echaron las manos al oído y salieron corriendo porque para un niño que tiene 6 ó 7 años un golpe de bombo es una explosión y ellos saben que ante un bombardeo tienen que salir corriendo. Cuando eso ocurría, el maestro invitaba a los niños a coger el bombo para que tocaran y vieran que no pasaba nada, la labor era un poco similar a la que pueden desarrollar los propios médicos, en una guerra hay una parte espiritual, del ser humano, que también hay que cuidar.

P: Se puede decir que la música llega al espíritu y amansa a las fieras.

R: Sí, pero, en esta sociedad en la que lo tenemos todo a pesar de que nos quejamos muchísimo, nos quejamos de vicio, el 80% de la sociedad de los países desarrollados los problemas de enfermedad que tienen es por una sobrealimentación y en los países pobres, el 80% de las enfermedades que tienen es de no comer. Cuando estás en un momento que rompe la vida la música no es una cuestión de pasatiempo. El ser humano para poder desarrollarse convenientemente, el ser, la propia humanidad que tenemos también tiene que ir con el bienestar. En los países desarrollados pensamos en el bienestar: queremos una buena casa, un buen coche, pero eso no tiene nada que ver con la felicidad. Una cosa es el bienestar y otra la felicidad, no siempre es lo mismo. Cuántos grandes artistas conocemos, se me viene a la mente Michael Jackson, por ejemplo, que siendo número 1 y multimillonario, con todo el bienestar resuelto, se suicida porque no es feliz. La felicidad no está relacionada con el bienestar ni con el tener, sino que está basada en el ser, donde todas las actividades espirituales son importantes porque puedes conseguir un mayor grado de felicidad.

-P: ¿La música clásica goza de buena salud?

-R: El concepto de música clásica es también un paradigma, la música clásica se entiende como la música aburrida o la música de otra época y estoy de acuerdo porque muchas veces se confunde que la música clásica es tocar Mozart. La mal llamada música clásica es que cuando una persona está desarrollando por vocación una actividad artística y llega a tener un grado de perfeccionamiento importante, poner esos dones al servicio de la sociedad y eso se puede hacer tocando a Mozart, Jazz o bandas sonoras de películas o con una finalidad social, hay muchas experiencias de niños con síndrome de Down, sordomudos, etc, que consiguen una terapia con la música, una forma de socialización. De hecho, hay una materia que es la musicoterapia.

-P: Usted ha estudiado en Viena, en La Habana, ha tocado prácticamente en todo el mundo. Nació en Córdoba ¿Por qué decidió asentarse en Huelva?

-R: Hace ya bastante tiempo me presenté a las oposiciones para la Banda Municipal de Música de Huelva, obtuve la plaza y desde entonces llevo 12 años en Huelva como funcionario de carrera. Pero es cierto que mi espíritu no tiene nada que ver con ser funcionario, es algo que me cuesta muchísimo trabajo e intento salirme todo lo que puedo de ese concepto de funcionariado. El que continúe mi labor en Huelva como director de la banda municipal no es tanto como director de la banda sino porque Huelva permite organizar osadías como ésta que estamos haciendo, al ser una ciudad con las condiciones que todos conocemos, de mucha cercanía. De lo que se trata es de que pueda poner la imaginación, las ideas y la capacidad a disposición no solo de los 30 ó 35 músicos de la banda, que también, sino de la ciudad. Esta cumbre en la que han venido en total 150 directores más los acompañantes, en torno a 300 personas, que van a estar en Huelva durante tres días, pues lógicamente tiene una repercusión económica en la ciudad a nivel de hoteles, de comidas…  También en que cada uno de estos maestros en sus países se está haciendo eco en los medios de comunicación, de tal forma que en Australia, en México, EEUU, Inglaterra, el nombre de Huelva está ahí como algo importante. Están poniendo a Huelva en un punto en el mapa. Es una labor social, de transformación de una ciudad por medio de la cultura, que es el proyecto.

“En Huelva podemos hacer lo que queramos siempre y cuando haya alguien que tire del carro, que tenga ideas y un entorno que le favorezca y le sea propicio”

-P: Hable un poco del concierto de este sábado para el que ya no hay entradas y que se espera que sea algo espectacular.

-R: Los que somos de Huelva -yo me considero de Huelva- nos cuentan que el 11 de agosto va a haber un concierto de música clásica en la Casa Colón pagando 10 euros de entrada -por cierto, los beneficios irán destinados para la Asociación Española Contra el Cáncer en Huelva,- y no hay quien se lo crea. Hemos conseguido que 15 días antes del concierto no queden entradas, incluso estamos en una situación delicada porque hay mucha gente que están llamándonos, compromisos importantes incluso de instituciones, de personalidades, pero no hay ninguna entrada. Eso es una prueba evidente de que cuando las cosas se hacen bien, con amor, cariño y para un beneficio social, la gente de Huelva se vuelca. Es algo de agradecer a la gente de Huelva, que tenemos nuestras cosas buenas y malas, pero cuando hay que estar hay que estar y lo hemos demostrado. Aquí podemos hacer lo que queramos siempre y cuando haya alguien que tire del carro, que tenga ideas y un entorno que le favorezca y le sea propicio.

-P: ¿Cuando sintió usted la llamada de la música?

-R: No fue ninguna cosa de mérito. En mi familia no hay ningún caso de músicos. Yo soy de un pueblo de Córdoba, Bujalance, mi padre era albañil e iban en invierno a la recolección de la aceituna, donde sacaban para vivir casi todo el año y después lo llamaban para cualquier ‘chapú’ de albañilería. En el colegio hicieron una banda de música, yo me apunté y mi padre, prácticamente analfabeto, me dijo: eso es para sacarte dinero. Me gustó porque era el típico niño al que le pegan en el colegio, al que nadie echa cuenta; yo me refugié en la música, se me daba bien, hizo que destacara y tomé ese camino. He tenido talento para ello, no como algo excepcional, como si te digo que tengo los ojos azules, no es bueno ni malo si no que lo tienes o no lo tienes y luego tuve la suerte de que un empresario de Córdoba, Baldomero Moreno, al que le hablaron de mí, fue mi mecenas y el que me pagó los estudios en Viena con una condición que da sentido a todo lo que hemos hablado: que cuando terminara y consiguiera una posición que pudiera dar algo, que yo también tuviera el detalle de dar a los demás, y así surgió la escuela y esta cumbre, todo este proyecto solidario, por la paz del mundo y por beneficiar a asociaciones de Huelva en correspondencia a ese compromiso que adquirí.

 


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