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Descartes, y la estupidez en el PSOE

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“…Si mi padre levantara la cabeza….” y estuviese viendo el espectáculo bochornoso que están dando los socialistas españoles, se preguntaría: tanta lucha por las libertades y conseguir una democracia, para los que se dicen actuales garantes de ella la dilapiden en unos meses. Qué lejos quedan ya Pablo Iglesias, Largo Caballero, Indalecio Prieto, Remigio Cabello, Julián Besteiro, Pablo Castellano, Nicolás Redondo, Enrique Tierno, Rodolfo LLopis (cuándo le cedió en 1974 en Suresnes la Secretaría al otrora socialista y hoy rico, acaudalado e instigador Felipe González).

Hoy se podía hablar de la valentía de los cobardes, ya saben o pueden imaginarse a quiénes me refiero, que no han sido capaces de manifestarse por la abstención en la investidura y mandan a sus remoritas y secundones para que den la cara ya que no han sido capaces de decirle a Pedro Sánchez, lo mal que ha llevado la Secretaría General, y esto es cierto; pero de ahí a montar el circo a través de los medios de comunicación hay un abismo dónde la responsabilidad no solo hay que atribuirla a Pedro Sánchez. En unas elecciones generales y/o autonómicas no se presenta solo Pedro sino “socialistas” de las correspondientes circunscripciones que no han dado la talla para acompañar en tan largo y tortuoso camino de la configuración de una alternativa de poder en España.

Hay que recordar a la que dice frases como,  “…. en la cabeza o en la ¿cola? estaré a disposición de mi partido…”,”…estoy casada con un tieso…” , Susana Díaz tuvo que negociar con Ciudadanos pero no quería hacerlo con Podemos, y ha tardado “en definirse pero sin definirse” sobre la abstención, aunque otro de los iluminados Ximo Puig no le ha perdonado a Pedro Sánchez que vetara su plan para concurrir junto a Podemos y Compromis en las listas del senado. Podíamos hablar también de Javier Fernández y de Emiliano García-Page,  ¿”con qué solvencia gobiernan en sus Comunidades”? Lo que no quieren para otros lo aplican en sus comunidades.

Dicho esto, decididamente no hay quién narices entienda a la mal denominada clase política, y traigo en esta ocasión a Descartes para ¿intentar poner algunas cosas en su sitio?

Leí hace tiempo a Carlo Maria Cipolla, historiador económico italiano. Con elevada dosis de un enfoque humanístico nos hizo ver causas cuyos efectos que han sido demoledores, pero sobre todo se le conoce por sus artículos satíricos sobre la estupidez humana.  Estudió el controvertido tema formulando la famosa teoría de la estupidez en un libelo en 1988 que tituló Allegro ma non tropo, que desarrolla una visión de los estúpidos como un grupo más poderosos que grandes  organizaciones (Mafia, Internacional Socialista, Internacional Comunista, …). Con base en René Descartes, matemático y filósofo francés del siglo XVI-XVII, que toma como modelo el método matemático, en un intento de acabar con el silogismo arsitotélico empleado durante toda la Edad Media, establece Cipolla cuatro leyes fundamentales de la estupidez, y entresaco la que considera la tercera:

“Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño”

Se infiere, por lo tanto del establecimiento de esta ley, la reseña de dos causas a tener en cuenta cuando se inquiere, cuando se indaga, cuando se explora el comportamiento humano:

  • Rentabilidades y mermas que un individuo se causa a sí mismo
  • Rentabilidades y mermas que un individuo causa a los otros

Recurriendo al sistema de coordenadas cartesianos, denominación que se introdujo en honor de Descartes quién lo utilizó de manera formal por primera vez, crea una gráfica en el plano con dos ejes perpendiculares de tal suerte que colocando la primera causa en el eje de abscisa OX, y la segunda causa en el eje de ordenada OY, podemos hacer una clasificación de los individuos en cuatro grupos a saber:

  1. INTELIGENTES: rentabilizan a los demás y a sí mismos.
  2. INCAUTOS o desgraciados: rentabilizan a los demás y se merman a sí mismos.
  3. ESTÚPIDOS: merman a los demás y a sí mismos.
  4. MALVADOS o bandidos: merman a los demás y se rentabilizan a sí mismos.

imagen1

Fig.1. La estupidez humana (C.M.Cipolla, 1988)

La ventaja del sistema cartesiano es que nos permite hacer una representación gráfica de cualquier punto del plano, y establecer una relación entre las variables referentes al caso de las relaciones humanas.

Como señala J. M. García, en un curioso artículo sobre este tema publicado en septiembre de 2008, la vida nos enseña que cuando una persona toma una decisión, hace algo o deja de hacerlo adrede, se afecta a sí mismo pero también a las personas con las que se relaciona.

Este es un ejemplo que el lector puede, si lo desea, hacer un ejercicio de practicidad para intentar dar respuesta, tal vez, a lo que planteo ut-supra.

Solo una pincelada: cuando queramos hacer un intercambio de información individual, por ejemplo, la semi-diagonal del cuarto cuadrante sería la del malvado perfecto quedando a ambos lados de ella, respectivamente los malvados inteligentes y los malvados estúpidos.

 

imagen2                                                                                                                                                           Fig.2. Malvado perfecto

La figura 2 representa el estudio de intercambios individuales, pero podemos hacer una división del plano cartesiano que presenta Cipolla en dos partes así:

Igual que sucede con el malvado, el incauto también se divide en dos clases. El incauto inteligente (o tonto útil) es aquel cuya merma propia es inferior a la rentabilidad ajena. El incauto estúpido es aquel cuya merma propia es superior a la rentabilidad que otros obtienen de él.

imagen3                                                                                                                                                   Fig.3. Comportamiento relacionado

Coincido con Juan Manuel García Ruiz cuando afirma que en los intercambios o interacciones biológicas entre especies se conoce el chupóptero o parásito (malvado), el mutualista (inteligente), el huésped (incauto) pero tal vez en el mundo animal la interacción propia de los estúpidos no está clara, porque una especia así se extinguiría, sin embargo, una excepción podemos hacer en octubre de 2016 con nuestros políticos: la clase política española está llena de ellos.

Con todo lo anterior, el lector ya puede situar a los González, Chacón, Díaz, Puig, García-Page, Fernández, y también a los Sánchez, Luena, López, Borrell,…..en el sitio que crea conveniente. Tengo mi opinión sobre estos señores y señoras, y por indicarles uno: sitúo a Borrell en el primer cuadrante.

¡Ah, se me olvidaba, también sé dónde está mi Rector!

¡Cuéntanos!