Y el Rocio se vuelve paloma. Pentecostés

Protección, prevención para ver a la Señora

Las hermandades se echan a los caminos rezando, cantando y compartiendo con el de al lado formando una auténtica  y verdadera familia, la familia rociera.

Se aúnan fe y sentimiento en un rito iniciático, que es luz en la vida, para ver a la mejor Amigaa, que además es nuestra Madre del Rocio. El Espíritu Santo vuelve año tras año en forma de paloma blanca para vivificarnos con esa espiritualidad que tanto necesitamos, y es un soplo de vida fresca.

De rodillas y ante la Pastora le contamos nuestras penas, lloramos y le pedimos por los que ya no están, y por las víctimas de Adamuz, para que las proteja con su manto y se haga justicia. Por los dos guardias civiles que defendiendo a los demás han encontrado la muerte en la lucha contra el narcotráfico, y también sabiendo su trascendente papel en el funcionamiento de la romería del Rocio.

Huelva no es sólo Huelva sino que se transforma en España y en el mundo, con más de un millón de visitantes. 

Protección, prevención para ver a la Señora. Por todos los que este año perdimos a una madre y que ahora tenemos dos en el Cielo. Estoy segura de que la Blanca Paloma las recibe en las marismas eternas. A pie, a caballo, pero con un mismo destino que se lleva deseando un año entero. Tradición desde la cuna y en el vientre materno, porque ser rociero es lo mejor que se puede ser en la vida.

Orgullo del alma de un sentir de una tierra, Huelva, a la que Dios le ha encargado el cobijo de la Pastora y de su Pastorcito. Desde Huelva para el mundo entero.

HUELVA tiene un corazón rociero inmenso que acoge y recibe al peregrino. "Vente con mi Simpecado si no tienes con quien ir",  así reza Huelva, la de la marisma y el fandango, arte y cante que es la gloria misma. Misa de romeros que emociona también al que dice no ser creyente, pero siente escalofrío. 

Luego, y después de compartir en las casas el rosario, preludio de la salida de la Virgen a hombros de los almonteños, crece la angustia minuto a minuto hasta el salto de la reja. Cuando sale por la puerta de la ermita recorrerá hermandades bendiciéndolas y las lágrimas de emoción surcaran los rostros de quien la miran con amor.

Pero El Rocío es todo el año y no sólo en romería. La iremos a visitar sin ruidos, en silencio, porque ella parece sonreirnos y hablarnos. Es la luz de mi vida y de muchas vidas. Pastora de las marismas, siempre en mi vida y tu medalla en mi cabecera velando mis sueños.