La cobardía de sociedad y medios
Estamos viviendo en una sociedad hipócrita y cobarde que calla atrocidades, y de este modo los errores se repiten.
Políticos compran medios para que se oculten sus desvergüenzas y callan a columnistas que dicen la verdad. No podemos callarnos ante quienes no respetan la vida ni la dignidad y libertad humana. La Sanidad es una deshumanizacion y edadismo al mayor, yo he vivido con mi madre, en hospitales públicos y privados de Compostela y La Coruña, hasta la supuesta, pero para mí real, provocación de su muerte, sin respetar sus alergias y con la omisión de asistencia y socorro ante lo que le produjo su mala praxis.
Y para mejorar la Sanidad hay que hablar y decir cómo a los mayores no se les opera sino que se les envía a paliativos y obligan a poner medicinas alérgicas, si no te amenazan con que te vayas. Sanitarios me han dicho algo escalofriante, y es que ofrecen comisiones altísimas y vacaciones a quien ayude a eliminar a los mayores. El corporativismo es atroz. Públicos y privados, son primos hermanos y somos mosquitos ante un elefante de corrupción que nos aplasta y nos persigue y amenaza. Que nadie se atreva a callarnos la voz. No se puede estar acurrucada en cavernas tibias y cómodas sino que es necesario salir y enfrentarse a la noche, a pesar de las hienas y buitres circundantes.
Los políticos no oyen ni ven porque quieren seguir en la poltrona, sin humanidad ni empatía, pero el voto sí lo quieren. No hay familia ni amigos ante un problema, pero debes tener fuerza y luchar cuando te han arrebatado lo más importante, que es quien te dio la vida. Esa es tu madre y es lo primero.
Como anécdota, a colación a lo expresado, quiero mencionar a Manuel Carrasco quien, en el discurso de la entrega de las medallas de Andalucía, mencionaba lo siguiente: "la sencillez de un pueblo marinero de mi Huelva, Isla Cristina". Él se ha atrevido a hablar ante Moreno y todo un auditorio de la Sanidad. Ole y ole por la buena gente luchadora que no se avergüenza de haber sido albañil, y orgulloso de su padre, marinero, y de su madre, que recogía fresas. Con medalla y sin medalla eres la grandeza del ser humano y orgullo de Huelva y España entera.