Las chispas de una radial originaron el incendio de El Cerro, según la Guardia Civil

Incendio de El Cerro de Andévalo
La Guardia Civil atribuye el origen del fuego a las chispas de una radial utilizada durante la demolición de una nave agrícola y aprecia un presunto delito de incendio forestal por imprudencia grave

La Guardia Civil ha investigado a tres personas por su presunta implicación en el incendio forestal declarado el pasado 21 de julio en el término municipal de El Cerro de Andévalo, un fuego que calcinó unas 1.800 hectáreas de masa forestaly obligó a evacuar de forma preventiva a 380 vecinos de Villanueva de las Cruces.

Según ha informado el Instituto Armado, la investigación desarrollada por agentes del SEPRONA concluye que el origen del incendio estuvo en los trabajos de demolición parcial de una nave agrícola que realizaba una empresa autorizada en una finca privada.

Las pesquisas apuntan a que las chispas generadas por una radial utilizada para cortar metal alcanzaron una zona de vegetación seca situada a unos 15 metros del lugar donde se desarrollaban las obras, iniciando un fuego que se propagó rápidamente debido a las altas temperaturas, el viento y la sequedad del terreno.

La Guardia Civil sostiene además que los operarios carecían de las medidas preventivas necesarias para actuar en caso de incendio. Aunque intentaron sofocar las llamas por sus propios medios, no lograron contener un fuego que terminó extendiéndose por una amplia superficie forestal.

La rápida llamada de varios ciudadanos al teléfono de emergencias 062 permitió movilizar de inmediato a efectivos de la Guardia Civil y de los servicios de extinción.

Como medida preventiva, se evacuó a 380 vecinos de Villanueva de las Cruces, que fueron trasladados a instalaciones deportivas habilitadas por los ayuntamientos de Calañas y El Cerro de Andévalo. No se registraron daños personales.

El incendio no quedó completamente extinguido hasta las 22.00 horas del 25 de julio, casi cuatro días después de su inicio.

Las diligencias ya han sido remitidas al juzgado encargado de la causa. Los tres investigados están siendo investigados por un presunto delito de incendio forestal por imprudencia grave, castigado con penas que pueden alcanzar un año de prisión, además de la correspondiente multa económica.

La Guardia Civil ha aprovechado para recordar la importancia de extremar las precauciones durante la realización de trabajos agrícolas, forestales o de construcción en épocas de alto riesgo de incendios, evitando el uso de herramientas que generen chispas en zonas con vegetación seca y disponiendo siempre de medios de extinción inmediatos.