Tras la estabilización, el objetivo ahora es controlar el incendio aprovechando la mejoría del viento

Una aeronave en las labores de extinción.
INFOCA y el Consorcio Provincial de Bomberos mantienen las labores de vigilancia y remate mientras se prepara la evaluación de daños en los municipios afectados

El gran objetivo del dispositivo desplegado en el incendio forestal que ha mantenido en vilo durante varios días a Villanueva de los Castillejos, San Bartolomé de la Torre y Gibraleón es alcanzar cuanto antes el control del fuego, después de una evolución favorable marcada por la disminución del viento y el intenso trabajo realizado por cientos de efectivos sobre el terreno.

Con una superficie afectada que ronda ya las 5.000 hectáreas, según las últimas estimaciones, el incendio se ha convertido en uno de los más importantes registrados en la provincia de Huelva en los últimos años. Las llamas han obligado a desalojar viviendas, cortar carreteras y movilizar un amplio operativo integrado por INFOCA, la Unidad Militar de Emergencias, Guardia Civil, bomberos, Protección Civil y numerosos medios aéreos.

La mejora de las condiciones meteorológicas durante las últimas horas ha permitido consolidar gran parte del perímetro y reducir notablemente el riesgo de propagación. Aun así, los trabajos continúan centrados en la eliminación de puntos calientes, la vigilancia de posibles reactivaciones y el aseguramiento de las zonas más sensibles.

Una vez que el incendio quede completamente extinguido comenzará otra fase igualmente importante: la evaluación de daños. Será entonces cuando las administraciones puedan determinar con precisión la superficie afectada, las pérdidas ocasionadas en explotaciones agrícolas, forestales y ganaderas, así como las posibles afecciones a infraestructuras y propiedades.

Los ayuntamientos de Villanueva de los Castillejos, San Bartolomé de la Torre y Gibraleón ya han anunciado su intención de solicitar al Gobierno la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia de protección civil para facilitar la llegada de ayudas a los afectados.

Mientras tanto, efectivos del Plan INFOCA y del Consorcio Provincial de Bomberos seguirán desplegados sobre el terreno para culminar las tareas de remate y vigilancia. El objetivo inmediato es lograr que el incendio pase a situación de controlado, lo que significaría que el perímetro está completamente asegurado y sin riesgo de expansión fuera de la zona ya afectada.

Tras varios días de incertidumbre y preocupación para los vecinos de las tres localidades, la evolución favorable del incendio permite mirar con mayor optimismo hacia una recta final que estará marcada por el control definitivo del fuego y la posterior recuperación de las zonas afectadas.