Más de 100 efectivos siguen trabajando para controlar el incendio de Doñana tras lograr estabilizarlo

Miembros del Infoca en el incendio de Almonte.
Antonio Sanz apunta a un posible origen intencionado del fuego y desvincula el incendio de las hermandades del Rocío

Más de un centenar de efectivos del Plan Infoca continúan trabajando en el entorno del Parque Nacional de Doñana para lograr controlar definitivamente el incendio forestal declarado en el paraje El Rincón del Membrillo, en el término municipal de Almonte, después de que el fuego haya podido ser estabilizado durante las últimas horas.

La estabilización de un incendio significa que el avance de las llamas ha podido frenarse y que el perímetro deja de crecer de forma descontrolada, aunque todavía existe riesgo de reproducciones o focos secundarios. El siguiente paso es el control del incendio, momento en el que ya no existe peligro de propagación fuera del perímetro marcado, antes de llegar finalmente a su extinción total.

Los trabajos continúan siendo especialmente complejos debido al viento cambiante registrado durante las últimas jornadas, unas condiciones que, según explicó el consejero de Presidencia de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, provocaron la aparición de distintos focos y dificultaron enormemente las tareas de estabilización.

Antonio Sanz aseguró además que “todo apunta a que el incendio pudo ser intencionado", aunque quiso dejar claro que no existe relación alguna con las hermandades de la Romería del Rocío ni con el tránsito de peregrinos por la zona.

El operativo mantiene desplegados medios terrestres y aéreos en una de las áreas de mayor sensibilidad ecológica de Doñana, donde el fuego ha afectado principalmente a dunas y corrales de Marismillas.

Las primeras estimaciones realizadas mediante imágenes satelitales hablaban de unas 400 hectáreas afectadas, aunque las últimas imágenes y la evolución del incendio hacen prever que la superficie finalmente quemada pueda ser superior.

La evolución del fuego obligó además a modificar el regreso de varias hermandades rocieras, especialmente las gaditanas, que tuvieron que alterar sus itinerarios habituales para evitar las zonas próximas al incendio.