La Junta de Personal del AGSNH condena la agresión a sanitarios en el centro de salud de Nerva
Los representantes de los trabajadores reclaman más protección para los profesionales del SAS tras el último episodio de violencia registrado el pasado lunes.
La Junta de Personal del Área de Gestión Sanitaria Norte de Huelva (AGSNH) ha condenado públicamente la agresión sufrida por profesionales del Centro de Salud de Nerva el pasado 27 de julio, un nuevo episodio de violencia que ha motivado un llamamiento para reforzar la protección de los trabajadores del Servicio Andaluz de Salud (SAS).
A través de un manifiesto, los representantes de los trabajadores han expresado su "rechazo más rotundo" a cualquier tipo de agresión, ya sea física, verbal o psicológica, contra el personal sanitario, al considerar que estos hechos suponen un ataque no solo a los profesionales afectados, sino también al propio sistema público de salud.
La Junta de Personal recuerda que los sanitarios desempeñan su labor en situaciones especialmente delicadas, atendiendo a pacientes y familias en momentos de incertidumbre y vulnerabilidad, por lo que consideran imprescindible garantizar que puedan desarrollar su trabajo en un entorno seguro y libre de violencia.
Con el lema "Basta ya", el colectivo denuncia la normalización de conductas agresivas e intimidatorias en los centros sanitarios y reclama que dejen de considerarse como una consecuencia inevitable del trabajo asistencial. Asimismo, pide que se refuercen las medidas de protección y prevención para garantizar la seguridad del personal.
En el manifiesto, la Junta de Personal insiste en que "cuidar a quienes nos cuidan" debe convertirse en una prioridad institucional y social, apostando por reconocer el trabajo de los profesionales sanitarios y garantizar su integridad física y moral.
Los representantes de los trabajadores también han trasladado su apoyo y solidaridad a las personas agredidas en el centro de salud de Nerva y han reafirmado su compromiso de seguir denunciando cualquier episodio de violencia contra los profesionales del SAS.
El colectivo concluye defendiendo que proteger a los trabajadores sanitarios supone también proteger la calidad del sistema público de salud y el bienestar del conjunto de la ciudadanía.