Los actos vandálicos obligan a El Patio del Amor a reforzar el control de acceso
La asociación anuncia nuevas medidas tras los daños sufridos en el espacio infantil del Juan Ramón Jiménez
La asociación El Patio del Amor ha anunciado nuevas medidas de control y vigilancia tras los actos vandálicos sufridos recientemente en sus instalaciones ubicadas en el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez.
Según ha informado la entidad, la dirección del hospital y el servicio de seguridad se han implicado desde el primer momento en el esclarecimiento de los hechos, revisando las cámaras de vigilancia y elaborando un informe detallado sobre los daños ocasionados en el espacio destinado a menores hospitalizados.
Entre las principales medidas adoptadas, la asociación ha comunicado que la puerta de acceso al Patio del Amor permanecerá cerrada con llave incluso dentro del horario habitual de apertura, siendo los voluntarios los únicos encargados de abrir y cerrar las instalaciones.
Desde la entidad lamentan profundamente tener que tomar esta decisión, al considerar que rompe parcialmente con el espíritu abierto y de confianza con el que nació el proyecto.
La asociación también ha denunciado la presencia puntual de menores sin supervisión adulta en el recinto, incumpliendo una de las normas básicas del espacio y provocando, según indican, situaciones que han derivado en los destrozos denunciados.
Además, El Patio del Amor ha confirmado que, por el momento, no repondrá la televisión ni el material infantil destruido durante los actos vandálicos, entre ellos juguetes, juegos de mesa, monopatines, bicicletas y triciclos.
La entidad ha pedido disculpas a las familias que hacían un uso responsable de las instalaciones y ha agradecido especialmente el comportamiento de quienes durante años han cuidado y respetado este espacio solidario.
Desde la asociación han trasladado también su agradecimiento público a la dirección del hospital y al personal de seguridad por su colaboración y apoyo tras lo ocurrido.
El Patio del Amor se ha convertido en uno de los proyectos solidarios más reconocidos de la capital onubense, ofreciendo un espacio de ocio, acompañamiento y respiro emocional para niños hospitalizados y sus familias.