Vivir solo en la vejez en Huelva

Soledad en las personas mayores.

Cada vez más mayores afrontan el envejecimiento con pensiones ajustadas y más gastos

Vivir solo en la vejez ha dejado de ser una situación excepcional para convertirse en una realidad cada vez más extendida en la provincia de Huelva. El aumento de la esperanza de vida, la viudedad, la reducción del tamaño de las familias y la salida de hijos y nietos hacia otras provincias o al extranjero en busca de empleo están configurando un nuevo mapa social marcado por el crecimiento de los hogares unipersonales de personas mayores de 65 años.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, Huelva se sitúa entre las provincias con pensiones medias más bajas del país, un factor determinante para entender la vulnerabilidad económica de muchos mayores que viven solos. Con ingresos mensuales ajustados, afrontar los gastos básicos de vivienda, suministros y alimentación ya supone un reto, al que se suman costes cada vez más frecuentes asociados al envejecimiento.

Medicamentos no financiados, productos sanitarios, pequeñas adaptaciones del hogar para prevenir caídas, asistencia doméstica puntual o servicios de ayuda a domicilio representan gastos que, en muchos casos, no están cubiertos completamente por el sistema público. Esta situación obliga a muchos mayores a priorizar, renunciar a determinados apoyos o depender de ayudas informales cuando existen.

Más allá del impacto económico, la soledad no deseada se ha consolidado como uno de los grandes problemas asociados a esta etapa vital. No se trata únicamente de una cuestión emocional. Diversos estudios alertan de que el aislamiento prolongado incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo, ansiedad y depresión, además de aumentar la probabilidad de dependencia a medio y largo plazo.

A pesar de ello, muchas personas mayores retrasan la petición de ayuda por miedo a perder autonomía, por vergüenza o por desconocimiento de los recursos disponibles. Desde asociaciones de mayores y entidades sociales se insiste en que la vejez en soledad no puede abordarse únicamente desde el ámbito familiar, cada vez más debilitado por los cambios sociales.

Estas organizaciones reclaman políticas públicas más ambiciosas, que refuercen los servicios de proximidad, amplíen la atención domiciliaria, fomenten el envejecimiento activo y combatan la soledad desde una perspectiva preventiva. El objetivo es claro: garantizar que ninguna persona mayor en Huelva afronte esta etapa de su vida sin apoyo, acompañamiento y una red mínima de seguridad social.