Propósitos de Año Nuevo: lo que más prometemos y lo antes que lo olvidamos
Hacer más ejercicio, comer mejor y ahorrar encabezan una lista de compromisos que, en muchos casos, se abandonan antes de que termine enero
El inicio del año llega cargado de buenas intenciones. Cada 1 de enero, miles de personas se proponen cambiar hábitos, mejorar su calidad de vida o cumplir metas personales que quedaron pendientes el año anterior. Sin embargo, la experiencia demuestra que no todos los propósitos sobreviven al paso de las semanas.
Entre los más repetidos año tras año destacan hacer ejercicio de forma regular, llevar una alimentación más saludable, dejar de fumar, ahorrar dinero y dedicar más tiempo a la familia o al descanso personal. Son objetivos ambiciosos que parten del deseo de comenzar de cero, pero que chocan pronto con la rutina diaria.
Diversos estudios coinciden en que la mayoría de estos propósitos empiezan a diluirse a partir de la tercera semana de enero. La falta de planificación, el exceso de expectativas o la presión por resultados rápidos son algunas de las causas más habituales del abandono temprano.
Los expertos recomiendan marcar metas realistas, dividir los objetivos en pequeños pasos y evitar los cambios drásticos. Convertir los propósitos en hábitos sostenibles sigue siendo la asignatura pendiente de muchos comienzos de año.