La principal hipótesis de la investigación del accidente de Adamuz apunta a un fallo en la vía

Imágenes del siniestro en Adamuz.

Los investigadores trabajan para determinar si la rotura del carril fue la causa que provocó el descarrilamiento del tren Iryo, que colisionó con el Alvia en sentido Huelva

Las primeras líneas de la investigación del grave accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 40 fallecidos, se centran en posibles problemas en la infraestructura de la vía. Los equipos técnicos han detectado indicios de una rotura o alteración en el carril en el tramo donde se produjo el siniestro, lo que podría haber provocado la salida de vía del tren Iryo que circulaba desde Málaga hacia Madrid y su posterior impacto con el tren Alvia que se dirigía a Huelva.

Autoridades y expertos han descartado en gran medida el error humano o el exceso de velocidad como causa del accidente, ya que ambos trenes circulaban dentro de los límites permitidos y el tramo es rectilíneo y recientemente renovado.

Sin embargo, los investigadores aún no han determinado de forma concluyente si la fractura del carril fue la causa directa del accidente o una consecuencia del impacto. Este análisis requiere un meticuloso estudio forense del material rodante, los componentes de la vía y otras evidencias técnicas que están siendo recopiladas tanto por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) como por los equipos judiciales.

En paralelo, se exploran otras líneas de pesquisa, incluyendo el análisis del bogie desprendido del tren Iryo —la estructura que une las ruedas con el tren— que podría ofrecer claves adicionales sobre la interacción entre la vía y el convoy momentos antes del siniestro.