Nuevos impuestos y cambios fiscales entran en vigor en 2026 con mayor control y ajustes para ciudadanos y empresas

El próximo año traerá modificaciones en cotizaciones, tributos medioambientales y obligaciones fiscales, además de nuevas medidas de control sobre pagos y operaciones económicas

El año 2026 marcará la entrada en vigor de nuevos impuestos y cambios fiscales en España que afectarán tanto a ciudadanos como a empresas y administraciones públicas, dentro de la estrategia del Gobierno de España para reforzar la recaudación, avanzar en la transición verde y aumentar el control sobre la actividad económica.

Entre las principales novedades se encuentra el refuerzo de los impuestos medioambientales, con ajustes en tributos ligados a emisiones contaminantes, residuos y consumo energético. Estos cambios afectarán especialmente a sectores industriales, transporte y grandes consumidores de energía, en línea con los compromisos climáticos europeos y el principio de “quien contamina, paga”.

En el ámbito de la Seguridad Social, 2026 supondrá un nuevo paso en el aumento progresivo del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que incrementa las cotizaciones para reforzar el sistema de pensiones. Este ajuste impactará tanto en trabajadores por cuenta ajena como en empresas y profesionales, elevando el coste total de las cotizaciones.

También se prevén cambios en el control fiscal de pagos digitales y operaciones bancarias, con una mayor obligación de información por parte de entidades financieras y plataformas de pago. Hacienda ampliará la vigilancia sobre transferencias, pagos instantáneos y operaciones electrónicas, con el objetivo de reducir la economía sumergida y el fraude fiscal, lo que afectará a particulares, comercios y empresas.

En materia de IRPF, se esperan ajustes técnicos en mínimos, reducciones y deducciones, algunos de ellos vinculados a rentas bajas y medias, así como a incentivos por eficiencia energética, rehabilitación de viviendas y movilidad sostenible. Estas medidas buscan combinar un cierto alivio fiscal selectivo con un mayor control sobre las rentas no declaradas.

Por otro lado, el Impuesto sobre Sociedades continuará incorporando límites y ajustes para grandes empresas y grupos consolidados, especialmente en lo relativo a deducciones y compensación de pérdidas, mientras que se mantendrán incentivos específicos para inversión, digitalización y transición ecológica.

En conjunto, 2026 llegará con un escenario fiscal más exigente, caracterizado por más controles, nuevas obligaciones informativas y una adaptación de los impuestos a los retos económicos, sociales y medioambientales. Un cambio de marco que obligará a ciudadanos y empresas a revisar su planificación fiscal ante un sistema cada vez más vigilado y orientado a la sostenibilidad y la equidad.