Llevar al perro suelto por la calle puede costar hasta 500 euros de multa
La normativa autonómica obliga a pasear a los perros con correa y fija sanciones que pueden alcanzar los 30.000 euros en los casos más graves
Pasear con el perro suelto por la calle es una imagen habitual en muchas ciudades, pero en Andalucía en general y en Huelva en particular, esta práctica está prohibida con carácter general. La normativa autonómica establece que los animales deben ir controlados por sus propietarios en los espacios públicos y fija sanciones económicas para quienes incumplan estas obligaciones.
La regulación básica se encuentra en la Ley 11/2003 de Protección de los Animales de Andalucía, que establece que los animales solo pueden acceder a las vías y espacios públicos cuando son conducidos por sus dueños y no suponen un riesgo para otras personas o animales. Además, la norma es clara: todos los perros deben ir sujetos con correa y debidamente identificados cuando circulen por la vía pública en todo el término municipal.
La ley también establece requisitos adicionales para determinados casos. Por ejemplo, los perros de más de 20 kilos deben llevar bozal y una correa resistente y no extensible, y deben ser conducidos por una persona mayor de edad.
Obligaciones de los propietarios
Además de llevar al animal sujeto, la legislación recoge otras responsabilidades básicas para los dueños:
- El perro debe estar identificado mediante microchip y registrado en el municipio.
- El propietario debe llevar siempre al animal bajo control.
- Es obligatorio recoger los excrementos en la vía pública.
- El animal debe contar con cartilla sanitaria y vacunaciones al día.
Los ayuntamientos pueden habilitar zonas específicas donde los perros puedan correr sueltos, como parques caninos o áreas de esparcimiento. Fuera de esos espacios, sin embargo, la obligación de llevarlos atados se mantiene.
Multas por incumplir la normativa
La ley andaluza establece un sistema de sanciones que varía en función de la gravedad de la infracción. Las multas pueden oscilar entre:
- 75 a 500 euros para infracciones leves.
- 501 a 2.000 euros para infracciones graves.
- 2.001 a 30.000 euros para infracciones muy graves.
Llevar al perro suelto en la vía pública o no controlarlo adecuadamente suele considerarse una infracción leve o grave, dependiendo de las circunstancias y del riesgo generado.
Las autoridades recuerdan que estas normas buscan garantizar la convivencia en los espacios públicos, evitar accidentes y proteger tanto a las personas como a los propios animales. Por ello, la recomendación es clara: fuera de las zonas habilitadas, los perros deben ir siempre con correa y bajo la supervisión directa de sus dueños.