Lavar el coche en la calle puede suponer multas de hasta 3.000 euros

Lavado de coche

Las ordenanzas municipales prohíben esta práctica en muchas ciudades por el impacto ambiental y el vertido de detergentes a la red de alcantarillado

Lavar el coche en la puerta de casa o en la calle del barrio ha sido durante décadas una escena habitual en muchas ciudades y pueblos. Sin embargo, lo que para muchos sigue siendo una costumbre doméstica, especialmente durante los fines de semana, puede suponer una sanción económica si se realiza en la vía pública.

Cada vez más ayuntamientos incluyen en sus ordenanzas municipales la prohibición de lavar vehículos en la calle. La razón principal es medioambiental. Cuando se limpia un coche con agua y detergente en la vía pública, los residuos, aceites y productos químicos terminan directamente en el alcantarillado sin ningún tipo de tratamiento previo.

A diferencia de lo que ocurre en los lavaderos o túneles de lavado, donde existen sistemas para recoger y tratar el agua utilizada, el lavado doméstico en la calle provoca que los restos contaminantes lleguen directamente a la red de saneamiento e incluso a cauces naturales.

Por este motivo, muchas ordenanzas de limpieza urbana o protección ambiental contemplan sanciones para quienes realicen esta práctica en la vía pública. Las multas pueden variar en función de cada municipio, pero en algunos casos se consideran infracciones leves o graves relacionadas con el vertido de residuos.

Las sanciones pueden oscilar entre los 100 y los 750 euros en muchos ayuntamientos, aunque en determinados casos, especialmente si se utilizan productos contaminantes o se produce un vertido importante, las multas pueden superar los 1.500 euros e incluso alcanzar los 3.000 euros según la normativa local.

Pese a ello, muchas personas desconocen que esta práctica está regulada. En barrios residenciales todavía es frecuente ver a vecinos limpiando su coche con una manguera o un cubo de agua, sin saber que podría suponer una infracción administrativa.

Las autoridades recomiendan utilizar instalaciones habilitadas para el lavado de vehículos, donde el agua utilizada se recoge y se somete a procesos de filtrado antes de su vertido. Estos sistemas permiten evitar la contaminación y cumplir con la normativa medioambiental.

Lo que para muchos sigue siendo una tarea doméstica más puede convertirse, sin saberlo, en una práctica sancionable. Una costumbre que durante años formó parte del día a día en muchas calles y que hoy, en numerosas ciudades, ya no está permitida.