Dos nuevas grúas intentan acelerar la retirada de los trenes accidentados en Adamuz
La incorporación de maquinaria pesada permite avanzar en el levantamiento de vagones, aunque el Alvia deberá ser desmontado por piezas por las limitaciones de acceso al lugar del siniestro
El operativo desplegado tras el accidente ferroviario de Adamuz ha dado un nuevo paso con la incorporación de dos grúas adicionales de gran tonelaje, destinadas a levantar los vagones descarrilados y facilitar su retirada. Esta maquinaria se suma a los medios ya existentes y permitirá agilizar una intervención marcada por la complejidad técnica del entorno.
Durante la noche y la madrugada, los trabajos se han centrado en acondicionar las zonas donde permanecen los trenes Alvia e Iryo, así como en el apuntalamiento de los vagones de este último convoy, que presenta mejores condiciones para la actuación de grúas de hasta 300 toneladas. La maquinaria pesada también ha llevado a cabo labores de compactación del terreno para garantizar la estabilidad necesaria durante las maniobras.
Según diversas informaciones técnicas, estas grúas sí permitirán la retirada del tren Iryo, mientras que en el caso del Alvia será necesario proceder a su desmontaje por partes. La imposibilidad de que maquinaria de ese tonelaje acceda hasta el punto exacto donde quedó el convoy obliga a trocear los vagones para su posterior evacuación, lo que prolongará los trabajos durante varios días.