El Colegio de Médicos alerta de que el agua deshidrata la piel y aumenta el riesgo frente al sol

Crema solar

La dermatóloga Carolina Vila recuerda que la protección solar debe aplicarse todos los días del año y advierte del aumento de casos de cáncer de piel entre personas jóvenes.

El Colegio Oficial de Médicos de Huelva ha hecho un llamamiento a extremar la protección frente al sol este verano y ha desmontado uno de los mitos más extendidos: permanecer en el agua no mantiene hidratada la piel. Al contrario, los especialistas advierten de que, tras un baño prolongado, la piel pierde hidratación y se vuelve más vulnerable a la radiación ultravioleta.

La dermatóloga Carolina Vila explica que, por un proceso de ósmosis, la piel pierde electrolitos mientras permanece en el agua, por lo que recomienda hidratarla inmediatamente después del baño, cuando aún está ligeramente húmeda. Además, insiste en volver a aplicar el protector solar tras salir del agua y mantener una correcta hidratación bebiendo líquidos.

La especialista defiende que el uso de crema solar debe convertirse en un hábito diario, independientemente de la época del año. "La protección solar debe ser como cepillarnos los dientes", señala, recordando que la radiación ultravioleta también afecta mientras se camina por la calle, se practica deporte o incluso se conduce.

Vila advierte de que los daños provocados por el sol son acumulativos y pueden traducirse en un envejecimiento prematuro de la piel, con la aparición de manchas y arrugas, pero también en enfermedades mucho más graves.

En este sentido, alerta de que el cáncer de piel ya no es un problema exclusivo de las personas mayores. "Tengo pacientes con 18 años a los que estamos tratando por cáncer de piel", asegura.

La dermatóloga recuerda que, además del melanoma, existe otro tipo de cáncer cutáneo muy frecuente, el carcinoma basocelular, que suele manifestarse como una pequeña herida que no cicatriza o un grano que crece y sangra, especialmente en zonas muy expuestas al sol como la cara, el cuello, el cuero cabelludo o las manos.

Asimismo, advierte de que la exposición solar también puede provocar sarpullidos, alergias al sol o agravar enfermedades autoinmunes como el lupus.

Desde el Colegio de Médicos lamentan que siga siendo habitual ver a personas tomando el sol en las playas onubenses durante las horas de mayor radiación, entre las 12:00 y las 18:00 horas, en muchos casos sin utilizar protección solar.

Los especialistas recuerdan además que el estado de la piel también influye en la regulación de la temperatura corporal. Cuando la piel se deshidrata pierde parte de su capacidad para disipar el calor, lo que aumenta el riesgo de sufrir un golpe de calor, especialmente durante episodios de temperaturas extremas como los previstos para las próximas semanas.