Rincón Choquero

Raúl Molina: ¨El corazón en Huelva y el alma en el Rocío”

Raúl Molina
Raúl Molina Alcocer, jerezano de nacimiento pero onubense de corazón

Pocos futbolistas pueden presumir de haber sido el traspaso más caro de la historia de un club y, al mismo tiempo, ser recordado con un cariño tan genuino que trasciende los colores. Raúl Molina Alcocer fue pieza clave en aquel Recreativo de Huelva que tocó el cielo con un ascenso y una final de Copa del Rey. Hoy, alejado de los focos del estadio pero con la misma pasión de aquel chaval que llegaba al entrenamiento en vespino, nos abre las puertas de su presente: una vida dedicada al sector inmobiliario, la fe rociera y el amor por una tierra que lo adoptó como a un hijo.

P: ¿Cuándo empieza a tomar forma la idea de que el fútbol podía convertirse en tu profesión y no solo en una pasión?

R: Desde que tenía siete años. Tenía clarísimo que quería ser jugador profesional y dedicarme a esto. Después influyen muchos factores, pero siempre lo tuve en mente. Es un sueño hecho realidad que pocas personas pueden contar.

P: Has defendido camisetas como las del Xerez CD, Atlético de Madrid B, Recreativo de Huelva o Espanyol. ¿Qué etapa consideras clave en tu formación como futbolista?

R: Mi paso por el Xerez CD fue fundamental. Allí adquirí los valores, la educación y el espíritu de sacrificio necesarios. Fueron mis inicios con el balón y el comienzo de un sueño en mi propia tierra. Ya en el Decano fue cuando despegué hacia la meta que tenía desde niño; fue una etapa espectacular en todos los sentidos, tanto futbolística como emocionalmente. Vivir un ascenso a Primera y culminar con la final de la Copa del Rey marcó un antes y un después en mi carrera.

Un clásico once de la temporada del ascenso a Primera

P: Volviendo al Xerez CD, ¿qué supuso para ti debutar y consolidarte en el club de tu ciudad?

R: Imagínate lo que significa empezar en las categorías inferiores del equipo que amas. Jamás olvidaré aquel recuerdo: yo llegando en mi vespino al estadio, siendo un chaval jovencísimo, con unas ganas locas de hacer las cosas bien y unos nervios inexplicables. Que la afición de tu tierra se sienta orgullosa de ti es algo que un canterano nunca olvida.

Festejando un gol con el Xerez CD

P: El paso por el filial del Atlético de Madrid suele marcar carácter. ¿Qué exigencias te encontraste allí y cómo te ayudaron a crecer?

R: Aquella fue la segunda vez que "salía de las faldas de mi madre" y cuesta mucho estar lejos de casa, a tantos kilómetros. Pero pesaban más las ganas de ser profesional y el sacrificio que llevaba haciendo durante años. Aproveché mucho ese tiempo para ganar experiencia en campos complicados y duros. Además, la exigencia era máxima al estar en un club tan importante con el primer equipo a tiro. Fueron dos años muy bien invertidos.

En su etapa con el filial del Atlético de Madrid

P: El Recreativo de Huelva ocupa un lugar especial en tu carrera. ¿Cómo recuerdas el ascenso a Primera División desde dentro del vestuario?

Al Recre lo llevaré siempre en el corazón, no hay duda, tanto por lo profesional como por lo personal. Mi mujer y mis hijos son de aquí y siento el respeto y el cariño de la gente. El día del ascenso fue de una felicidad inmensa tras muchos años luchando por debutar en la élite. El destino fue algo cruel porque logramos el éxito precisamente ante el equipo de mi tierra, pero así se dio. En el vestuario fue una fiesta continua que duró hasta la mañana siguiente, tu la viviste muy de cerca; la noche fue larga...jajaja.

Celebrando el ascenso a Primera

P: Fuiste parte de la plantilla que disputó una final de la Copa del Rey. ¿Qué significa haber vivido un momento histórico así con el Decano?

R: Es una sensación difícil de explicar; muy poca gente puede decir que ha jugado una final de Copa. Ver a toda una ciudad volcada con el equipo fue increíble. Recuerdo llegar en autobús dos horas antes al estadio y ver una marea de gente con la camiseta albiazul haciendo un pasillo; no podíamos ni avanzar. Se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Fue algo precioso para la ciudad. Una pena el resultado final, pero el camino fue inolvidable.

Recibiendo la medalla de subcampeeón de la Copa de mano del Rey Juan Carlos

P: Tu salida del Recre se convirtió en el traspaso más importante de la historia del club. ¿Cómo gestionaste personal y profesionalmente aquella situación?

R: Me alegra haber podido devolverle al Recre lo bien que se portó conmigo mediante ese traspaso, ya que supuso un ingreso muy importante para las arcas del club. Me dio mucha pena salir porque estaba muy a gusto y la ciudad me quería mucho, pero era una oportunidad irrechazable para ambas partes. Aun así, no fue una decisión fácil.

En los cromos en su época con el Español

 

P: Con el paso del tiempo, ¿crees que se ha reconocido lo suficiente a aquel equipo que llevó al Recre a la élite del fútbol español?

R: Sí, creo que sí. La gente es muy agradecida; todavía me paran por la calle para darme las gracias por lo que logramos en esa época. Fue un año precioso, sobre todo porque no éramos favoritos para el ascenso y eso lo hizo mucho más especial.

P: Tras retirarte, seguiste vinculado al club como empleado del Recreativo. ¿Fue un proceso natural o un cambio complicado?

R: Fue un proceso extraño. Te levantas un día y la rutina de futbolista ha desaparecido por completo. Sin embargo, fueron años de trabajo duro dentro de las oficinas. Fue una experiencia bonita y siempre estaré agradecido a Francisco Mendoza y a Dumois por abrirme las puertas para seguir vinculado al fútbol y al club desde otro ámbito.

P: Después iniciaste una etapa en el mundo de la automoción. ¿Qué te aportó esa experiencia fuera del fútbol?

R: Los comienzos no fueron sencillos: pasar de toda una vida en el fútbol a ser comercial de repente es un choque. Pero el fútbol me dio desparpajo y confianza en mí mismo, cualidades que me dieron mucha vida en el sector de la automoción.

P: Actualmente trabajas en el sector inmobiliario. ¿Qué has encontrado en este ámbito que te permita sentirte realizado profesionalmente?

R: Es un sector muy parecido al anterior: requiere ser comercial, tener don de gentes y estar en la calle. Ha sido un cambio para mejor y mi gerente, Juanma, me ha ayudado muchísimo en estos inicios. Me siento realizado profesionalmente.

P: En un momento dado decides dar el salto a la política, integrándote en listas de Vox. ¿Qué te empujó a tomar esa decisión?

R: Siempre me ha gustado ayudar a los demás. Veía en la política una vía cercana para realizar esa labor social, pero las cosas no salieron bien y es una etapa que ya forma parte del pasado.

P: Tras es experiencia política, ¿te ves volviendo a implicarte activamente en ese ámbito en el futuro?

R: La verdad es que me llevé una desilusión muy grande con el partido que representé. De momento estoy muy bien donde estoy y agradecido por mi trabajo actual, aunque jamás diré "de este agua no beberé", porque la vida da muchas vueltas.

P: Desde la perspectiva actual, ¿cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado tras colgar las botas?

R: El día a día. Asimilar que al levantarte ya no vas a oler a césped ni a estar con tus compañeros en las concentraciones o sentir los nervios antes de un partido. Me costó adaptarme a la "vida normal" porque los jugadores vivimos en una burbuja y,

al salir, te encuentras con la realidad.   

P: Más allá del fútbol y del trabajo, el Rocío ocupa un lugar importante en tu vida. ¿Qué representa para ti?

R: La devoción y la fe que tengo hacia ELLA es difícil de explicar con palabras. Ella cuida de los míos: mis hijos, mi mujer, mis padres y amigos. Toda mi vida gira en torno a la Virgen.

Con su esposa Mercedes haciendo el camino del Rocío

P: También eres un apasionado del mundo del caballo. ¿Qué te aporta esta afición en tu día a día?

R: El caballo me da paz y tranquilidad; son animales muy nobles. Cuando estoy saturado por el trabajo, salir a montar me da la vida.

A caballo peeregrinado hacía la aldea Almonteña

P: Aunque naciste en Xerez, decidiste afincarte en Huelva. ¿Qué te dio esta tierra para convertirla en tu hogar?

R: Su gente. El cariño y el respeto que recibo en cada paso que doy no tiene precio. Me siento como si estuviera en Jerez por el calor humano que recibo. Además, la calidad de vida en Huelva es increíble: sus playas, la sierra, la gastronomía... Estoy muy a gusto en esta bendita tierra.

Sus dos grandes tesoros, sus hijos Raúl y Pablo

P: Para cerrar, ¿cómo te gustaría que se recordara tu figura dentro de la historia del Recreativo de Huelva?

R: Creo que la afición sabe que lo di todo por ese escudo. No me dejé nada en el campo; luché al máximo para que esta camiseta estuviera en lo más alto y creo que, en ese aspecto, conseguimos algo importante.

P: Ha sido un placer conversar contigo. ¿Te gustaría añadir algo más?

R: Simplemente agradecer el cariño que recibo a diario. Espero que este sea un gran año y que nuestro Recre ascienda de categoría, porque ni la afición ni la ciudad merecen estar donde están ahora. Muchas gracias por acordaros de mí... ¡Y que viva la Virgen del Rocío!