El Guadiana se desborda a su paso por El Granado y Sanlúcar de Guadiana tras la apertura de compuertas del Chanza

El río Guadiana a su paso por Sanlúcar.

Vecinos denuncian falta de previsión y recuerdan que no vivían una situación similar desde 1997

El río Guadiana se ha desbordado en las últimas horas a su paso por los municipios onubenses de El Granado y Sanlúcar de Guadiana como consecuencia directa del aumento del caudal procedente del embalse del Chanza. La apertura de compuertas, realizada por necesidad ante las importantes aportaciones de agua registradas tras varios días de lluvias continuadas en la provincia, ha provocado que el río supere su cauce en distintos puntos del tramo fronterizo.

El desembalse ha añadido un volumen adicional de agua al Guadiana que el cauce no ha podido absorber, provocando anegaciones en zonas próximas al río, caminos rurales y márgenes fluviales. La situación ha generado una creciente preocupación entre los vecinos, que observan cómo el nivel del agua continúa elevado mientras se mantiene la vigilancia ante posibles nuevas crecidas.

Las autoridades han activado un seguimiento constante del caudal y recomiendan extremar la precaución, especialmente en las zonas más cercanas al río. Se insiste en evitar desplazamientos innecesarios por caminos rurales inundables y en seguir únicamente las indicaciones oficiales mientras se evalúa la evolución de la situación en las próximas horas.

Más allá de la preocupación, entre los vecinos empieza a aflorar también el malestar. Muchos aseguran que llevan desde ayer sin dormir, pendientes del avance del agua y del posible impacto en viviendas, fincas y accesos. “Llevamos desde ayer sin pegar ojo, viviendo una situación que no recordábamos desde 1997”, señala uno de los vecinos afectados, que resume el sentir general de la población.

La indignación se centra, sobre todo, en lo que consideran una falta de previsión. “Lo que nos cabrea es que esto se podía haber evitado. Si se hubiera soltado agua de los pantanos hace un mes, cuando ya se sabía que venían lluvias, no estaríamos así ahora”, lamentan. Los vecinos consideran que el desembalse se ha producido de forma tardía, concentrando en pocas horas un volumen de agua que ha terminado desbordando el río.

Mientras tanto, la incertidumbre continúa en ambos municipios, a la espera de que el nivel del Guadiana descienda y la situación se estabilice. La experiencia de episodios pasados, como las inundaciones de finales de los años noventa, vuelve a estar muy presente en la memoria colectiva de unas localidades que miran al río con temor y cansancio tras horas de tensión.