El Guadiana comienza a descender en Sanlúcar de Guadiana y devuelve cierta calma tras horas de tensión

Imágenes de Sanlúcar de Guadiana.

Los vecinos respiran aliviados aunque mantienen la vigilancia, con el río aún varios metros por encima de su nivel habitual

La situación del río Guadiana a su paso por Sanlúcar de Guadiana ha comenzado a mejorar de forma notable en las últimas horas, después de una madrugada marcada por la preocupación ante la rápida subida del caudal y los incidentes registrados con embarcaciones a la deriva.

Según relatan vecinos de la localidad, el punto más delicado se produjo en torno a las 4.30 horas de la madrugada, cuando el nivel del río experimentó una nueva subida. Sin embargo, poco después la tendencia cambió. “A partir de ahí ha empezado a bajar muy rápido. Va claramente para abajo”, explica un vecino, el cual destaca que la coincidencia de varios factores está favoreciendo esta evolución positiva.

“La marea está bajando y desde los pantanos están soltando menos agua. Con todo eso, vamos recuperando la normalidad”, dice el vecino que reconoce que el ambiente en el municipio es ahora de mayor tranquilidad, especialmente de cara a la tarde, tras el susto vivido durante la subida del río.

A pesar de la mejoría, los vecinos mantienen la cautela. El Guadiana sigue entre cuatro y cinco metros por encima de su nivel habitual, aunque sin nuevos repuntes significativos. “Todo sigue más o menos igual, pero las expectativas son buenas”, afirma este vecino, que admite sentirse “más aliviado después del susto”, especialmente tras ver barcos pasar a la deriva cuando el río subía con fuerza.

La vigilancia continúa activa en el municipio, ya que la evolución del caudal depende tanto de la marea como de posibles nuevos desembalses. “Estamos más tranquilos, pero mañana habrá que seguir con las orejas levantadas por la lluvia”, advierte Ojeda, reflejando el sentir general de la población ribereña.

En este contexto, está prevista la llegada de Salvamento Marítimo para repartir víveres a las personas que viven en embarcaciones amarradas en la zona, ya que para muchos de ellos el barco constituye su vivienda habitual.

Aunque la normalidad comienza a abrirse paso en Sanlúcar de Guadiana, las autoridades y los vecinos coinciden en que la prudencia sigue siendo clave, manteniendo la atención ante cualquier cambio en el comportamiento del río durante las próximas horas.