Romeros, trajes de gitana y urnas: así vota en las Andaluzas parte de la provincia

Una mujer vestida con su traje de gitana, ejerciendo su derecho al voto en Beas.

Beas, Rosal de la Frontera o Almonaster la Real, entre otros municipios, compaginan este domingo sus tradicionales romerías con el paso por las urnas, en una imagen tan singular como folclórica de la provincia

La jornada electoral de este 17 de mayo está dejando en la provincia de Huelva imágenes difíciles de ver en cualquier otro punto de España. Mientras millones de andaluces acuden a las urnas, en varios municipios onubenses los vecinos están compaginando las votaciones con sus romerías, protagonizando una mañana de papeletas, sevillanas, trajes de gitana y polvo de camino.

En localidades como Beas, donde se celebra la romería de la Virgen de España, muchos romeros están aprovechando un descanso en la convivencia para acercarse hasta los colegios electorales. 

Votando en Beas.

Algo similar ocurre en Rosal de la Frontera, inmerso este fin de semana en la romería de San Isidro Labrador. Allí no ha sido extraño ver llegar a vecinos vestidos de corto desde el recinto romero, mujeres con mantones y familias enteras que hacen un alto en el camino para ejercer su derecho al voto antes de regresar a la romería.

También en Almonaster la Real, que vive estos días su ambiente romero, la jornada electoral se está desarrollando entre sones de tamboril y aroma a campo. Las inmediaciones de algunos colegios electorales se han convertido durante la mañana en un improvisado desfile de caballistas y romeros que alternan las conversaciones políticas con el disfrute de la convivencia.

Una mujer vestida de gitana vota en Almonaster La Real.

Las imágenes están dejando un contraste muy andaluz: papeletas electorales junto a abanicos, trajes de lunares entrando en colegios electorales y romeros consultando mesas antes de volver a la fiesta. Una combinación de tradición y participación que vuelve a demostrar el peculiar calendario festivo de la provincia de Huelva, donde incluso una cita con las urnas puede convivir con el ambiente de una romería. En esto caso, sí que se puede decir que están viviendo la fiesta de la democracia.