Pablo Cuevas: "Ahora se está apostando por una terapia más activa frente a otras pasivas y convencionales"
Pablo Cuevas Fernández ejerce su profesión como fisioterapeuta y readaptador de lesiones en el centro Al-Andalus de nuestra capital.
A Pablo lo he conocido hace poquito tiempo y la verdad es que es un apasionado de su trabajo, por lo que le resulta gratificante ir al "curro". Le propongo charlar un ratito para que cuente a los lectores de Diario de Huelva sus métodos en su trabajo e inquietudes personales. Accede y este es el resultado de una amena y distendida entrevista:
P.- ¿Qué hace un cántabro en Huelva, que te trajo hasta aquí?
R.- Pues ciertamente fue el amor, que lo puede todo, lo que me hizo bajarme hasta aquí. A mi pareja le concedieron Huelva como destino para trabajar y me vine a iniciar con ella una nueva aventura.
P.- ¿Por qué elegiste esta profesión, quién te indujo a ello?
R.- Desde chiquitito tenía claro que quería dedicarme a ayudar, lo que no sabía era como hacerlo. De pequeño, tras un esguince, fui a un fisioterapeuta y cuando salí, ¡magia!, no tenía dolor. Así que empezó a ser un foco personal y una motivación para seguir estudiando.
P.- ¿Qué tiene de apasionante tú trabajo?
R.- Sinceramente, es tan apasionante como a veces, muy en menor medida, frustrante. Mucha gente pasa por mis manos y soy capaz de ayudarla, pero con un pequeño porcentaje cuesta dar con la tecla o no responde igual al tratamiento, y me lleva a comerme mucho la cabeza con el tema. Sin embargo, normalmente, las cosas como son, la gente suele salir con una sonrisa y un gracias en la boca, lo cual reconforta a cualquiera.
P.- Siendo uno de los fisios de Al Andalus, ¿cómo es tu día a día allí, qué tipo de paciente te gusta atender?
R.- Normalmente, suelo trabajar con gente durante un tiempo, no suelo verlo en una sesión, o ver al paciente de 15 en 15 días. Apuesto más por un trabajo de ambos, tanto del paciente como mío, e intento ir enseñándole qué le beneficia y que no, qué debe hacer para aliviar el dolor, o qué no debe dejar de hacer. Especialmente me gusta tratar pacientes con hombros lesionados, aunque estoy abierto a todo lo que me llegue.
P.- ¿Cómo afrontas a un paciente que llega con una idea de lo que quiere y tú ves que lo que necesita es algo diferente ?
R.- En realidad, es algo que le suele chocar al paciente y al principio comprendo que pueda ser hasta difícil de entender. Intento justificar todo el procedimiento y el porqué lo necesita, aunque siempre hay un porcentaje reacio a ello y prefieren una sesión de masaje, lo cual no veo mal, pero lo veo incompleto.
P.- ¿De tu trabajo qué es lo más satisfactorio y la más ingrato?
R.- La más satisfactorio es sobre todo las evoluciones, que van como cohetes de rápidas, progresan rápido y de semana en semana pegan unos cambios terribles. Mucha parte de la culpa la tienen los mismos pacientes, que persisten y se dejan guiar haciendo lo que les toca en cada momento. Y quizás lo más ingrato es todo lo contrario, cuando ves que va muy lento y tiene unas pautas que no sigue, o incluso va en contra de ellas, y al igual que los que van bien mucha culpa la tienen los pacientes. Cuando van mal personalmente creo que también es culpa, en cierta medida, de ellos, sin echar balones fuera y aceptando que yo también me equivoco.
P.- ¿Cómo ha evolucionado el mundo de la fisioterapia en los últimos años?
R.- La verdad que, desde que acabe la carrera hasta hoy, mi forma de ver las cosas ha cambiado considerablemente. Es cierto que ha evolucionado también mucho la fisioterapia en los últimos años, en donde se está apostando por una terapia más activa frente a otras más pasivas o convencionales.
P - ¿Después de tratar tantas personas, qué has aprendido?
R.- He aprendido a tratar personas y no tejidos lesionados, patologías o dolores. He aprendido que detrás de cada persona hay una historia y a cada uno hay que explicárselo de una manera diferente e intentar hacer que llegue el mensaje.
P.- ¿En el tiempo que llevas trabajando en Huelva, crees que el onubense en general suele cuidarse físicamente ?
R.- No creo que sea solo una cuestión de Huelva o de los onubenses. Por suerte, hay mucha gente concienciada con los beneficios que tiene el ejercicio, ya no solo a niveles estéticos sino de salud y prevención de enfermedades. Veo de todo y creo concienzudamente que muchos hábitos pueden mejorarse ya que el mejor tratamiento es la prevención.
P.- ¿A qué edad hay que ponerse en manos de un fisio?
R.- No creo que haya una edad para ello, en cualquier momento de la vida puedes tener dolor, y es ahí cuando entramos en juego. Pero como he dicho antes, el mejor tratamiento es la prevencion, y esto se logra con educación.
P.- ¿Hay mucho intrusismo en vuestra profesión?
R.- Lamentablemente sí. Hay muchas terapias mágicas que prometen ayudar y no tienen base sólida de evidencia científica. Además de mucha gente que se aprovecha de ello y abusan del desconocimiento del paciente.
P.- ¿Qué le dices a las personas que te llegan comentando que han visto una serie de ejercicios en el tik tok y quieren ejercitarlo sin saber si exactamente es lo que necesitan?
R.- Me hace mucha gracia ya que se piensan que viendo un video con 3 ejercicios ya es aplicable a todo el mundo cuando, como he dicho antes, cada persona es un mundo y tiene una historia detrás. Es importante valorar de dónde puede venir el dolor, dónde esta la disfunción o incluso valorar que puedan visitar antes a otros profesionales como podólogo, psicólogo, traumatólogo... Así que no es todo tan reduccionista como hacer 3 ejercicios que ha subido una persona aleatoria a instagram o tik-tok.
Pablo, ha sido un placer echar este ratito de "cháchara" contigo, verte tan implicado con tu trabajo y esa idea tan vocacional de ayudar a los demás.