Semana Santa: cuándo puedes comer carne sin equivocarte
El Viernes Santo es el día clave de abstinencia, pero aún persisten dudas sobre qué ocurre el resto de jornadas
Aunque muchas personas asocian la prohibición de comer carne a varios días de la Semana Santa, la tradición católica es clara en su momento más estricto: el Viernes Santo. En esa jornada, en la que se conmemora la muerte de Jesucristo, la abstinencia es obligatoria para los fieles, siendo uno de los días más señalados del calendario litúrgico.
Esta norma forma parte de la Cuaresma, el periodo que comienza con el Miércoles de Ceniza y en el que la Iglesia establece la abstinencia de carne todos los viernes, además del propio Miércoles de Ceniza. En estos días, además, se recomienda el ayuno, reduciendo la ingesta a una comida principal.
Sin embargo, una de las confusiones más habituales llega con el Sábado Santo. A diferencia de lo que muchos creen, la Iglesia no obliga a mantener la abstinencia ese día, aunque sí invita a vivirlo desde el recogimiento, al tratarse de la jornada en la que, según la tradición, Cristo permanece en el sepulcro.
El cambio se produce con la Vigilia Pascual, en la noche del sábado, cuando se celebra la Resurrección. A partir de ese momento desaparecen las restricciones y se inicia el tiempo festivo.
Con el paso del tiempo, estas normas se han flexibilizado. Antiguamente, incluso existían permisos especiales para consumir carne en días prohibidos, una práctica que desapareció tras las reformas del Concilio Vaticano II. Hoy, más allá de la norma, la Iglesia pone el acento en el sentido de la reflexión, la austeridad y la vivencia personal de estas fechas.