David de Miranda roza la Puerta Grande en su brillante debut en Santander
El torero onubense dio una vuelta al ruedo y cortó una oreja tras dos actuaciones de gran nivel, quedándose a las puertas de salir por la Puerta Grande.
David de Miranda fue el gran protagonista de la corrida celebrada este martes en la Feria de Santiago de Santander, donde firmó una actuación de máxima entrega en su debut en el coso cántabro. El diestro onubense dio una vuelta al ruedo en su primer toro tras una fuerte petición de oreja y cortó un trofeo del sexto, quedándose muy cerca de abrir la Puerta Grande.
Frente a “Madrileño”, el primero de su lote, De Miranda mostró desde el inicio una actitud decidida, recibiéndolo con el capote y protagonizando después un ajustado quite por saltilleras. La faena de muleta comenzó de rodillas y estuvo marcada por el valor y la firmeza ante un toro con movilidad, pero escaso fondo.
El momento de mayor tensión llegó cuando el torero fue prendido al intentar una arrucina en los terrenos de cercanías. Pese al espectacular susto, se repuso de inmediato para continuar la faena con serenidad, rematándola con unas bernardinas muy ajustadas antes de dejar una estocada. La petición mayoritaria de oreja no fue atendida por la presidencia, lo que provocó protestas en los tendidos, mientras el onubense daba una aclamada vuelta al ruedo.
La mejor versión de David de Miranda llegó con “Rabanito”, el sexto de la tarde. Tras un inicio torero en los medios, el espada construyó una faena basada en el temple y el buen gusto, especialmente al natural, donde consiguió los pasajes de mayor profundidad de la tarde.
Cuando el toro comenzó a perder transmisión, De Miranda apostó por acortar distancias y se metió entre los pitones en un final de máxima emoción que levantó al público de sus asientos. Una estocada entera y de efecto inmediato le permitió cortar una oreja, aunque el público volvió a pedir con fuerza un segundo trofeo que tampoco fue concedido.
Con esta actuación, el torero de Trigueros confirmó el excelente momento que atraviesa y dejó una de las faenas más destacadas de la jornada en Santander, en una tarde en la que su concepto basado en la quietud, el temple y la verdad conectó plenamente con los aficionados.
En el resto del cartel, Alejandro Talavante se marchó de vacío tras escuchar silencio en sus dos toros, mientras Borja Jiménez perdió la posibilidad de obtener trofeos por el mal uso de la espada, siendo ovacionado en su segundo turno.