La UHU investiga bioestimulantes de algas para proteger la fresa de sequía y enfermedades

Un proyecto científico analiza cómo estos compuestos naturales pueden reforzar la resistencia del cultivo y mejorar la calidad del fruto en un contexto de cambio climático

 

La Universidad de Huelva ha puesto en marcha una investigación centrada en el uso de bioestimulantes procedentes de algas marinas con el objetivo de mejorar la resistencia del cultivo de la fresa frente a la sequía, las altas temperaturas y los patógenos del suelo. El proyecto, liderado por el investigador Antonio Santos Rufo, se desarrolla en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica y Técnica y de Innovación 2024-2027.

El estudio analiza el potencial de las macroalgas marinas, ricas en compuestos bioactivos como polisacáridos y moléculas señal, capaces de activar los mecanismos naturales de defensa de la planta. A diferencia de los fertilizantes convencionales, estos bioestimulantes no buscan aportar nutrientes, sino mejorar la capacidad de adaptación del cultivo ante condiciones adversas.

Para ello, el equipo investigador trabaja con diferentes preparados obtenidos a partir de algas mediante extractos acuosos y procesos de fermentación con microorganismos seleccionados. El objetivo es determinar qué formulaciones y dosis ofrecen mejores resultados en situaciones de estrés, tanto abiótico —como la falta de agua o el calor— como biótico, especialmente frente a patógenos del suelo como Macrophomina phaseolina.

La investigación se desarrolla en distintas fases. En una primera etapa, se realizan ensayos controlados en invernadero y en sistemas de cultivo sin suelo, donde se evalúan parámetros fisiológicos como el estado hídrico, el intercambio gaseoso, el crecimiento o el desarrollo radicular. Posteriormente, los tratamientos se validan en condiciones más próximas a la producción real, como túneles de cultivo, donde también se analiza el rendimiento y la calidad del fruto, incluyendo su firmeza y composición.

Este trabajo responde a uno de los grandes retos actuales del sector agrícola. La fresa, cultivo estratégico en la provincia de Huelva, es especialmente sensible al estrés hídrico y térmico, cuya incidencia se ha intensificado en los últimos años debido al cambio climático. Además, estas condiciones favorecen la aparición de enfermedades del suelo que afectan directamente a la producción.

Aunque el estudio se centra en la fresa, los investigadores señalan que los resultados podrían ser aplicables a otros frutos rojos e incluso a cultivos leñosos como la vid. El proyecto forma parte de la iniciativa nacional SEA4GREEN, dentro de la cual la Universidad de Huelva lidera el subproyecto SEA4BERRIES.

Aún en fase de evaluación científica, la investigación busca generar evidencia sólida antes de trasladar sus conclusiones al sector productivo. No obstante, abre nuevas vías para avanzar hacia una agricultura más sostenible, capaz de hacer frente a las condiciones climáticas actuales sin aumentar el consumo de recursos ni el uso de insumos.