¿Por qué Huelva celebra las Colombinas y no una feria tradicional?
Las fiestas de la capital onubense son prácticamente únicas en Andalucía, ya que no nacieron en torno a una advocación religiosa, sino para conmemorar uno de los acontecimientos más importantes de la historia
Cuando llega agosto, Huelva se viste de feria. Casetas, atracciones, conciertos y miles de personas llenan el recinto colombino durante varios días. Sin embargo, pocos conocen que las Colombinas no tienen el mismo origen que la mayoría de las grandes ferias andaluzas.
Mientras Sevilla celebra la Feria de Abril, Córdoba la Feria de Nuestra Señora de la Salud o Málaga su Feria de Agosto, las fiestas de Huelva surgieron con un objetivo muy diferente: recordar la partida de Cristóbal Colón y los marinos onubenses desde el Puerto de Palos el 3 de agosto de 1492, inicio de la expedición que culminaría con el descubrimiento de América.
Un homenaje a la gesta colombina
Las Colombinas nacieron oficialmente en 1880 por iniciativa de la Real Sociedad Colombina Onubense, creada apenas unos meses antes con la intención de divulgar y poner en valor el protagonismo de Huelva y su provincia en uno de los episodios más trascendentales de la historia universal.
Aquellas primeras celebraciones estaban muy alejadas del concepto actual de feria. Los actos incluían conferencias, veladas literarias y musicales, regatas en la ría, cucañas, actividades culturales y una función religiosa en el Monasterio de La Rábida cada 3 de agosto.
Una feria diferente al resto de Andalucía
Con el paso de las décadas, las Colombinas fueron incorporando casetas, atracciones, conciertos, espectáculos taurinos y otras actividades propias de las ferias andaluzas. Sin embargo, nunca perdieron su razón de ser: conmemorar el vínculo de Huelva con el Descubrimiento de América.
Ese origen histórico convierte a las Colombinas en una celebración singular dentro del calendario festivo andaluz, al no estar dedicadas a un santo patrón ni a una advocación mariana concreta, sino a un acontecimiento que cambió el rumbo de la humanidad.
Una fiesta que ha sabido adaptarse a los tiempos
Desde 1880 hasta la actualidad, las Colombinas han cambiado varias veces de ubicación, han ampliado su programación y se han convertido en uno de los grandes acontecimientos del verano andaluz. A lo largo de su historia han acogido desfiles militares, regatas, concursos, competiciones deportivas, el nacimiento del Trofeo Colombino, grandes corridas de toros y conciertos de artistas nacionales e internacionales.
Pese a esa evolución, la esencia permanece intacta. Cada edición sigue celebrándose en torno al 3 de agosto, fecha en la que las carabelas iniciaron su viaje hacia el Nuevo Mundo, recordando el papel decisivo que desempeñaron Palos de la Frontera, Moguer y toda la provincia de Huelva en aquella expedición.
Mucho más que una feria
Para miles de onubenses, las Colombinas son sinónimo de verano, reencuentros y diversión. Pero también representan un homenaje permanente a la historia de una provincia que fue protagonista de uno de los acontecimientos más trascendentales de la humanidad.
Por eso, cada vez que se enciende el alumbrado del recinto colombino, Huelva no solo inaugura una feria. También vuelve a celebrar el legado de una tierra ligada para siempre al viaje que cambió el mundo.