Huelva, laboratorio europeo frente al cambio climático
La UHU reúne a estudiantes y profesores de cuatro países para buscar soluciones a los retos ambientales de Doñana, Riotinto, las Marismas del Odiel y la Dehesa de San Francisco
La Universidad de Huelva ha convertido durante esta semana distintos espacios naturales de la provincia en un laboratorio internacional para estudiar los efectos del cambio climático y buscar soluciones para la gestión sostenible de los recursos naturales.
La institución onubense ha culminado la primera edición del programa internacional Managing Natural Resources Facing Climate Change, un Blended Intensive Programme (BIP) financiado por Erasmus+ que ha reunido a estudiantes y profesores de España, Francia, Países Bajos y Suecia.
El programa, coordinado por el investigador Ramón y Cajal del Departamento de Ciencias Agroforestales, Miguel Montoro Girona, combina formación académica, trabajo de campo e intercambio internacional con un objetivo: diseñar propuestas innovadoras y aplicables a los desafíos ambientales que afrontan diferentes territorios.
Durante el curso, de tres créditos ECTS, los participantes han recorrido algunos de los espacios naturales y paisajes más representativos de Huelva: la Dehesa de San Francisco, la cuenca minera de Riotinto, el Parque Nacional de Doñana y las Marismas del Odiel.
Estos cuatro escenarios han servido como casos de estudio para analizar problemas relacionados con la gestión de los recursos naturales, la conservación de los ecosistemas y la adaptación al cambio climático.
Huelva como laboratorio natural
Miguel Montoro Girona destaca que el cambio climático constituye "el mayor desafío al que se enfrenta la humanidad" y considera que una gestión sostenible de los recursos naturales resulta imprescindible para garantizar el desarrollo de las sociedades en equilibrio con el medio ambiente.
En este sentido, considera que Huelva constituye "el laboratorio perfecto" para abordar estos retos debido a la diversidad y singularidad de sus ecosistemas.
La provincia permite concentrar en un mismo territorio realidades ambientales muy diferentes, desde los ecosistemas de Doñana y las marismas hasta la dehesa mediterránea y un paisaje profundamente transformado por siglos de actividad minera.
Aprender sobre el terreno
El programa ha apostado por una metodología basada en el aprendizaje por retos (Challenge-Based Learning). Los estudiantes han tenido que analizar problemas reales, trabajar en equipos internacionales y multidisciplinares y plantear soluciones aplicables a los desafíos detectados en cada uno de los territorios visitados.
La experiencia comenzó con una fase virtual en la que participaron especialistas de la Universidad de Huelva, la Universidad de Wageningen, en Países Bajos, la Swedish University of Agricultural Sciences, en Suecia, y el Institut Agro, de Francia.
Posteriormente, los participantes se trasladaron al terreno para conocer directamente los ecosistemas objeto de estudio y analizar sus principales retos ambientales.
El director de Movilidad Internacional de la Universidad de Huelva, Javier Vázquez, ha destacado que este tipo de programas permiten combinar internacionalización, innovación docente y aprendizaje práctico.
Además, ha puesto en valor la posibilidad de que los estudiantes conozcan de primera mano la realidad social, económica y ambiental de la provincia mientras trabajan con compañeros procedentes de distintos países y disciplinas.
Una mirada internacional a los retos de Huelva
La participación internacional ha sido uno de los principales elementos diferenciadores de esta primera edición.
La profesora María Dolores Pérez García, procedente de una escuela de ingeniería de paisaje y horticultura de Angers, en Francia, ha destacado la oportunidad de descubrir el sur de España y la riqueza de los ecosistemas onubenses.
El programa también ha permitido poner en común experiencias y conocimientos procedentes de diferentes disciplinas, generaciones y nacionalidades.
Los propios estudiantes han valorado especialmente el carácter práctico de la iniciativa.
Pablo Morales, estudiante de la Universidad de Wageningen, ha destacado la posibilidad de conocer en profundidad espacios como Doñana, Riotinto y las Marismas del Odiel y analizar sus desafíos desde una perspectiva científica e internacional.
Por su parte, la estudiante Natanja Schuttenheim ha subrayado que la experiencia le ha reafirmado en la importancia de la colaboración internacional y el intercambio de conocimientos para afrontar los desafíos ambientales del futuro.
Un programa con vocación de continuidad
El interés generado por esta primera edición apunta a la continuidad del proyecto. El programa recibió más de medio centenar de solicitudes únicamente en Países Bajos, además de una elevada demanda en Francia.
Estos datos han abierto la puerta a nuevas ediciones de una iniciativa que nace con vocación de consolidarse como un referente europeo en formación especializada sobre gestión sostenible de los recursos naturales y adaptación al cambio climático.
La Universidad de Huelva sitúa así a la provincia como escenario de formación e investigación internacional, utilizando algunos de sus espacios naturales más emblemáticos como aulas abiertas para analizar los retos ambientales que ya están condicionando el presente y que marcarán el futuro de los territorios.