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Laura Pérez Carrasco. Una mujer Fintech

Laura Pérez Carrasco. Una mujer Fintech

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Me resulta paradójica la historia de esta joven mujer. Paradójica en cuanto su positividad y difícil de creer en tanto su evolución. ¿Y por qué digo esto? Resulta  difícil de creer la historia de la infancia y parte de la juventud de Laura cuando la mujer que ves al otro lado de la mesa es una bella chica de ojos tan extraños y claros como el arco iris y que se maneja con una ilusión y un desparpajo dignos de admiración. Tiene el carácter de la típica ejecutiva desenvuelta, capaz y capacitada, con las palabras exactas para dar contestación a todo tipo de preguntas, bien personales,  bien profesionales.

 Laura Pérez Carrasco nació con el comienzo de la década de los ochenta del siglo pasado en un lugar dónde se huele y se vive la romería del Corpus Cristi cómo pocos sitios en la provincia. Bonares es la cuna de su nacimiento y la Cruz de las Cuatro Esquinas su referente con la localidad y la festividad. Toda su familia es de Bonares, pero ella cuando tenía pocos meses se vino a vivir a Huelva por motivos profesionales de su padre al entrar a trabajar, como operador de planta, en la empresa Foret. Su madre, que trabajaba en la Caja de Granada de Bonares, deja su trabajo para dedicarse en cuerpo y alma al cuidado de la casa y al mantenimiento de la familia. ¡Cosas de antes! Desde su más tierna infancia Laura se muestra como una niña enfermizamente tímida. No tiene amigos ni en el barrio ni en el colegio. Ella, como niña inteligente, conoce dónde se encuentra el motivo y las causas de ello. Lleva corsé por un problema cervical, gafas y aparato bucal. Calla y soporta la crueldad infantil. Es fuerte e inteligente y sabe que llegará su momento y la lucha por vencer vendría con el paso del tiempo. Cómo en el cuento infantil, la niña se empieza a convertir en adolescente y la adolescente en mujer. Una no tiene absolutamente nada que ver con la otra. Nada. Cuando entra en el instituto “La Marisma” ya se siente una joven diferente. Incluso llega a ser delegada de clase y se interrelaciona con los demás sin dificultad alguna.

Se relaciona con sus compañeros con una soltura y una facilidad que hace pensar que el ayer nunca existió. En este instituto hace la EGB y la Selectividad y posteriormente cursa un Módulo Superior de Administración y Finanzas. En 1,998, a los dieciocho años, ingresa en la Universidad de La Merced y se matricula en Ciencias Empresariales, dónde se diploma. La Universidad marca un antes y un después en la vida de Laura. Comienza a salir con los compañeros, ir a los bares de estudiantes y a las discotecas de moda de entonces. Se siente una chica con suerte y con fuerza para plantearse el futuro con ilusión. Sin embargo, no es en la universidad el lugar de encuentro con su novio.  A los veinte años lo conoce cuando entra a trabajar como Voluntaria en Cruz Roja. Aparte del disfrute lógico de la edad siempre sintió una necesidad de ayudar y cooperar con los más desfavorecidos. Hizo cursos de Primeros Auxilios, Transportes Sanitarios, Campañas de juguetes y un largo etcétera. Él , su actual marido, era y sigue siendo el Coordinador de los Servicios de Emergencias de Playas y Deportes. Se casaron en el año 2.008 y en la actualidad tienen un niño de seis años que se llama igual que el padre, Jesús.

En un momento suena su móvil y se excusa. Habla con un cliente y aprovecho para observarla. La mujer que me había estado hablando en tono risueño y emotivo de su infancia se transforma en toda una profesional y contesta con soltura y suma profesionalidad a las preguntas que le hacen al otro lado de la línea. Es muy bonita y su sonrisa y sus ojos cautivan y convencen a la par, de la seguridad de sus palabras. Es la misma mujer de hace un momento, pero, sin embargo, parece otra siendo la misma. Cuando cuelga me sonríe de esa forma tan especial que te da tranquilidad y cierta paz interior y sigue hablándome. “ Cuándo terminé mis estudios enseguida comencé a trabajar como sustituta en la Caixa y en la Caja de Granada. Sabía que después de cada sustitución me tenía que marchar, que aquello era algo temporal, pero tomé el aspecto positivo del mismo. Me entregué en cuerpo y alma a mi trabajo, durante los largos meses que estuve en ambas entidades,  me comprometí a conocer toda la mecánica laboral y bancaria de la Banca tradicional en todos los departamentos en los que tuve acceso. Quería estar preparada para el futuro. El saber no ocupa lugar y yo intuía por dónde iban a venir las futuras directrices económicas y financieras.

No obstante, la realidad impera y entré a trabajar como Contable y administrativa en una empresa de Administración de Fincas en el año 2.005. Allí pude desarrollar mis conocimientos de contabilidad, de proyectos financieros y administrativos del sector y sobre todo, ya que me cogió en parte el boom del sector, una herramienta fundamental, que fue el trato con la gente, con el cliente. En la banca lo había tenido pero muy limitado porque la relación allí se produce sobre temas concretos. Sin embargo, en mi nuevo empleo el tiempo era mucho más flexible y la capacidad de convencer de la valía de determinada producto o inmueble, más amplia y personal.  Y todo pasa, Miguel. Después de trece años trabajando allí comencé a sentirme estancada, no evolucionaba, había llegado a mi techo y no entraba en mis cálculos jubilarme allí. Tenía que buscar una alternativa, reinventarme.

Soy una persona que afronto el futuro con sus riegos y con valentía. No me considero una mujer cuadriculada. Necesito saber, innovarme, conocer cosas nuevas y estar al tanto de las posibilidades de un futuro que se presenta de una forma brusca y totalmente diferente y distinto al empleo actual y a sus habilidades o herramientas. Me hablaron de iBANWWallet y no me lo pensé dos veces, a pesar de que mi marido no estaba conforme con mi decisión. – Me quedo mirándola y alzando la mano freno ese torrente ilusionante de palabras que le salen de sus labios directamente de la razón y del corazón, a la par. ¿Qué es iBANWallet, Laura?  Me cuenta que “se trata de una empresa creada por un onubense, cosas que poca gente conoce, que se extiende por toda la geografía nacional y que se encuentra implantada en nueve países. “ Para que te sea más fácil de comprender, Miguel, pues sé que eres hombre de Letras y no de Ciencias.  iBANWallet es una empresa de Asesoramiento Financiero puro y duro, tanto de empresas como de particulares. Mi trabajo es fácil a priori y sevillo de explicar. Me siento con el cliente, empresa o persona física, y analizamos qué necesidades tiene, en inversión, ahorro o financiación, y les hacemos unas propuestas ajustadas a sus necesidades, a corto, medio y largo plazo. Nosotros les ofrecemos la plataforma de inversión para ahorrar plazos y tiempo. No solamente ofrezco productos iBANG, sino que además tenemos varias entidades y gestores de productos de ahorro y de inversión.

“ El dinero anquilosado es un dinero muerto. El dinero necesita movimiento, fluidez. Hay que darle vida. La gente mete sus ahorros o el capital que fuere en manos de la banca tradicional y deja por antiguo convencimiento de seguridad que duerma allí sin que, en realidad, obtenga un beneficio lógico y natural. Nosotros le hacemos una autentica y seria planificación financiera. Estudiamos el producto, analizamos al cliente y lo que nos ofrece y del perfil de riesgo de ese cliente le ofrecemos varias alternativas de inversión.”

Entonces, Laura me mira y por primera vez noto que duda y la sonrisa desaparece para tomar una expresión altamente seria y profesional.  Aprovecho este brusco cambio para preguntarle cuál es su reto, qué tiene pensado cara al futuro. “ Por ahora solo pienso en crecer en la empresa. Yo soy Gestora Patrimonial y de Inversiones en Huelva y tengo como responsabilidad dar a conocer el mensaje de quienes somos, cómo actuamos y qué ofrecemos. ¿Y qué somos? Claramente la alternativa a la Banca tradicional. Tenemos lo mejor de esa Banca tradicional, en cuanto Asesoramiento, y lo mejor en Tecnología Financiera.  Convéncete, Miguel, el futuro se encuentra  en el Fintech; esto es, finanza y tecnología.”

¿Y piensa que el ciudadano normal estamos preparado para asumir estas novedades?, le pregunto como auténtico ignorante en la materia. “La sociedad está sufriendo un paulatino y profundo cambio en todas sus raíces- me continúa hablando con idéntica convicción. Todos los días, casi sin darnos cuenta, nos levantamos con algo nuevo, conocemos cosas que un día antes nos parecía imposible. Tenemos que estar preparado para cambiar Si te puedo poner un ejemplo, por si te sirve, tienes el caso de los móviles. Cualquier persona mayor y hasta ancianos manejan este aparato con toda normalidad. O utilizan los cajeros automáticos sin problemas. Ten en cuenta que el futuro de la banca personalizada tiende a desparecer en poco tiempo. Tenemos que educar a la gente en el sentido de darle movilidad y productividad al dinero. Lo que se llama Cultura Financiera”

“Mira, te digo en confianza que la gente son un poco remisas a estos nuevos estadios. Tienen miedo, y más en capitales pequeñas o en pueblos. Escuchan hablar en televisión o leer en la prensa temas como los de Afinsa, Forum Filatélico o Las Preferentes y prefieren tener el dinero debajo de una loseta antes de invertirlo en algo de calidad. Y yo les comprendo y me pongo con y en ellos. ¿Cómo voy a estar seguras de ofertas avaladas por tu banco de toda la vida y por el propio Estado que luego resultan ser un fraude que te dejan sin un céntimo? Entiendo perfectamente sus miedos. Y ahí está nuestra tarea. Nosotros, por decirte algo diferente, cuando trabajamos con un cliente lo hacemos por medio de transferencias y nunca de talones bancarios, para evitar problemas como en casos de blanqueo de capitales. Somos transparentes, huimos de la opacidad.

Llevamos dos horas hablando y seguiría  haciéndolo si no fuera que ese maldito aparato denominado móvil no cesa de sonar. He aprendido mucho con la nitidez y frescura de las explicaciones de Laura. Aún así, no puedo terminar sin hacerle una última pregunta. ¿Cuál es tu reto, Laura? Yo, Miguel, nunca cierro las puertas a nada. Me gustan los retos y formarme diariamente. Estar siempre en movimiento. Me encanta este mundo que me permite ir constantemente a eventos, congresos, etc  y en los que conoces y aprendes de gentes muy interesantes. Además, como te dije antes, no me da miedo la transformación que se nos avecina. Yo siempre estaré dispuesta a emprender. No hay que ser negativo, puesto que no tiene que existir un divorcio entre el progreso y la humanidad.”

Esta mujer,  de treinta y ocho años, es Laura Pérez Carrasco. Gestora Patrimonial e Inversiones de la empresa onubense iBANWallet, que dentro de poco se trasladarán a la céntrica y comercial calle de Mora Claros de Huelva. Un lujo de mujer y una espléndida profesional.

 

 


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