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La sutil y elegante evolución de Bodega Sauci

La sutil y elegante evolución de Bodega Sauci

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Cuando Fernando Sauci crea una de las bodegas más veteranas del Condado onubense, allá por el año 1.925, difícilmente podía pensar que cuarenta años más tarde, en 1.965, su hijo Manuel Sauci saca al mercado su primer vino embotellado, el famoso y afamado “Fino Spinapura”. Desde entonces muchos años de glorias, muchos momentos intensos, muchas épocas de incertidumbres y, sobre todo, muchas horas, días y meses de sudores y trabajos. Pero si hemos hablado de don Fernando y de don Manuel como pionero e introductor, respectivamente, del vino embotellado de crianza y hemos dicho que difícilmente podría el patriarca pensar que ello fuera obra de sus hijo mucho más dificultoso podría resultar que en la veterana mentalidad de Manuel Sauci cupiera que en el año 2.003, sus hijas, Montserrat y Begoña Sauci Ortiz, se hicieran cargo de la empresa.

La primera vez que pisé Bodega Sauci fue con motivo de uno de los actos enológicos que organiza el Ayuntamiento con ocasión de las fiestas de nuestra Señora de Las Mercedes. Vi una bodega de dimensiones pequeñas, pero muy bonita. Conocía la afición de una de sus propietarias, Begoña Sauci, por la pintura enológica y me pareció muy original la idea de tener un departamento para ello, junto a los que yo llamo la bodega madre. Y es esa bodega madre, que tanta tiempo y esfuerzo ha costado su renovación actual, la total restitución de techumbre y el consiguiente arreglo de pareces y demás, la que me enamoró desde un primer momento. Era el templo del vino. un templo envuelto de misterios y color que más tarde me acompàñaría como compañero ideal de mi libro “La Sombra”. No es un recinto normal lleno de bocoyes; es una nave mágica dominada por una policromía especial en el que la madera asume una tonalidad distinta y las sombra un aspecto diferente. Es, en definitiva, entre tras, la esencia de Bodega Sauci.

Quince años faltaban en ese 2003 para que se conmemorase El año internacional de La Mujer. Quince años de una lucha, por un lado, de que se las reconociesen como empresarias vinateras. Como mujeres del mundo del vino como cualquier hombre. No son dos caras bonitas al cobijo de la figura sagrada de Manuel Sauci, sino dos profesionales que saben cuales son sus respectivas parcelas. Mientras Montserrat lleva toda la administración y las cuestiones técnicas de la crianza, Begoña, abogada de profesión, lleva el departamento comercial y publicitario intentando introducir sus vinos en toda la provincia de Huelva y extenderse a lo largo de la geografía nacional….Y todo ello con detalles novedosos en un mundo dominada por la publicidad de las grandes marcas y zonas vinícolas. Ellas, además de partir de cero, intentan que su marca sobresalga por algo que no le resulte muy oneroso y encuentran la oportunidad en su famoso S´Naranja, que es un vino de intenso color ambar, brillante y limpio, suave y de fácil trago con un peculiar y olor a naranja amarga que contrarresta su dulzor. Pero lo grandioso y el éxito en sí de este vino, aparte de su contenido, se encuentra en su continente. Después de mucho estudio de markenting consiguieron la botella ideal y simbolo hoy por hoy de la bodega, aparte de ganadora de premios nacionales e internacionales.

Variando de tema, al que luego volveremos, el aspecto exterior de la bodega ha cambiado, así como mi muy querido patio, querido por mi y por todos que lo visitan y tienen un poco de sensibilidad. Sigue el pozo, las plantas, la limpieza sana y fresca de suelo pero los colores son ahora más propio del Condado y de su hermano el Aljarafe sevillano. El nuevo empaque de la bodega recuerda a las de nueva planta y tiene la filosofía moderna de que bodega no es sinónimo a suciedad, a telararañas y a dejadez. No son estos elementos anti higiénicos los que dan esencia al vino precisamente. La nueva Bodega Sauci es ahora, tras su remodelación una bodega donde se quiere pasear, se desea observar y se ansía tomar una copa ante la observación de la mezcla de los elementos decorativos de útiles de la vendimia y atenciones y detalle del, para mi gusto, más grande de los genios de los artistas actuales de Huelva y de parte del mundillo nacional. Y me estoy refieriendo a Victor Pulido, La mano, la sensibilidad de Pulido, la creatividad de Victor y su adaptación a este sector, al medio, ha hecho que la actual bodega Sauci posea todos los requisitos para ser una gran bodega de crianza de vinos, un santuario enológico, y un recinto de exposiciones de pintura y escultura del mayor nivel.

Pues como decía, el acto de este día 14 de junio, fue una reunión de reconocimiento y homenaje a Montse y Begoña Sauci. A sus esfuerzos y desvelos en pro de algo tan importante como es el vino en la comarca. Pero en el gran corazón de estas empresarias bollulleras, en su generosidad, existía una necesidad auténtica de hacer partícipe a empresarios del mundo de la restauración a lo más granado de la pintura y escultura onubenses, a numerosos amigos y a un buen número de empresarios locales y provinciales. Y yo veía las escenas posteriores al acto cuando todas los asistentes deambulaban glosando piropos de lo maravilloso que había quedado todo; miraba el ir y venir constante de las hermanas Sauci atendiendo y mostrando y explicando con su deliciosa educación soibre cualquier pregunta. Veía, miraba…y recordaba. Recordaba los años de viajes, de ferias, de presencia en todo tipo de actos, de carreteras sin fin y de noches de ojos rojos mirando las luces de la calle Doctor Fleming como un ermita religiosa se tratara. De ese esfuerzo sobrenatural por hacer el programa cultural del año; unos de los programas culturales más fuertes de la provinvia…y la soledad. La soledad ante el patio, los pasos perdidos de los visitantes, las voces resonando alrededor del pozo y una mirada húmeda de satisfación para levantarte con el mismo o más valor al día siguiente.

Le digo a todo el mundo que se acerque y examine una labor empresarial de dos mujeres hasta ahora acotada a los hombres. Esa mano femenina, que junto a otras manos geniales han sabido dar un sello particular al concepto de innovavión y modernidad a la más antigua, posiblemente, bodega de la comarca del Condado onubense. Una bodega que cuenta ya con un elevado elenco de vinos que va desde el Sauci Blanco Joven, el S´Vino dulce, el Sauci Vendimia Tardía, el S´Px y el S´Px Solera 1989, El eSpinapura. el Riodiel, el S´Naranja, el Creeam Sauci o S´Vermouth. Una bodega que ha tenido el valor y la osadí de unificar el tipo de envase y el atrevimiento de modernizrlos con los trazos mágicos de Victor Pulido.

Y tengo que despedirme con mi bodega madre, el sitio de mis sueños y fantasias. Cuando la sutilidad es tan elegante es imposible notar el cambio entre una época y otra. Segurá siendo mi bodega que gestó “La sombra”, pero cuyos protagonistas han desparecido.

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