Home Opinión Pateando Huelva

Pateando Huelva

43
0

11 de la mañana. En la cafetería Ely de Plaza Houston un café. Me dicen que ponga aquí otra pequeña exposición. Me presentan a unos clientes; uno dice que todos los políticos son iguales, y que él no vota a nadie: “Rajoy es mu malo, y la gente le vota”. Le contesto que Rajoy es muy bueno, para quienes les votan.

Tiro para el centro, un excompañero de trabajo me dice que me ve muy bien. De un tiempo a esta parte mucha gente me dice lo mismo; lo que me hace dudar de que esté tan bien como me dicen.
Gran Vía, me cruzo por la Subdelegación del Gobierno con Juan Carlos Castro Crespo; también me dice que me ve muy bien, él también está de buen ver. Compartimos el amor al arte y, ahora también, el título de jubilados.

Más adelante, paso por la Diputación, entro a ver la exposición de Manolo Banda sobre las minas: gloria bendita.

Es mediodía, desde radio Vaticana, el Obispo de Roma saluda a la Virgen (recuerdos del ayer…). Regreso por la otra acera. El dueño de cafetería Gran Vía me dice que no le dejan poner potajes, porque tiene que pagar no sé cuánto para autorizarle la cocina.

Tapa y cerveza sin, en el kiosco-bar de Plaza de las Monjas. Y, a por los nietos a la salida del colegio. Los nietos me compensan de los cabreos que cojo pensando en los usureros de las eléctricas, los banqueros y demás gente de mal vivir.

Me atracan como unas dos veces al mes al llenar el depósito de gasoil. Paro en el kiosco Manolín, frente a la ría; un descafeinado con leche y ver un poco el Facebook (tienen wifi).

Me voy para Zalamea para ver a otros dos nietos, aire puro, pintura y a escribir esto: un día en la vida de un apasionado por una vida mejor, para todas las personas del que podría ser un mundo maravilloso.

Cerrar